La justicia oaxaqueña emitió una sentencia ejemplar contra un hombre identificado como Taurino C.R., quien fue condenado a 82 años y seis meses de prisión por cometer un feminicidio y una tentativa de homicidio calificado, delitos que ocurrieron en San Pablo Etla, en la región de los Valles Centrales, el 7 de febrero de 2020.
El crimen, que sacudió a la comunidad local, fue cometido dentro del domicilio de las víctimas, ubicado en la calle Hidalgo de la Primera Sección. Según el expediente penal, Taurino C.R. ingresó de forma violenta al inmueble y atacó con un cuchillo a C.L.P., quien resultó gravemente herida. Pese a que pidió ayuda y fue trasladada para recibir atención médica, perdió la vida en el trayecto.
Durante el ataque, el hijo de la víctima, A.M.L., intentó intervenir y también fue agredido con el arma blanca, sufriendo heridas que pusieron en riesgo su vida. Sobrevivió, pero las secuelas físicas y emocionales del hecho persisten.
SENTENCIA HISTÓRICA: 82 AÑOS Y SEIS MESES DE PRISIÓN
Tras una investigación que duró varios meses, se logró capturar a Taurino C.R., gracias a una orden de aprehensión ejecutada luego de recabar pruebas contundentes. Durante las audiencias, se presentaron testimonios y evidencias que permitieron al Tribunal de Enjuiciamiento dictar dos sentencias:
57 años y seis meses por el delito de feminicidio
25 años por tentativa de homicidio calificado
Ambas penas suman un total de 82 años y seis meses, lo que representa uno de los castigos más severos aplicados en la región por delitos de esta naturaleza.
LA VIOLENCIA FEMINICIDA, UN FLAGELO QUE NO CESA
Este caso evidencia, una vez más, la crudeza de la violencia de género en Oaxaca y el peligro que muchas mujeres enfrentan en sus propios hogares. Aunque la sentencia representa un paso en la lucha contra la impunidad, también subraya la necesidad urgente de prevenir estos crímenes antes de que ocurran.
Organizaciones civiles han señalado reiteradamente que el acceso a la justicia, aunque fundamental, llega tarde para las víctimas. Casos como el de C.L.P. son testimonio del precio que muchas pagan por la desprotección institucional y la lentitud en las medidas preventivas.
LA JUSTICIA TARDA, PERO LLEGA
Si bien la sentencia marca un precedente importante, el hecho de que una mujer haya sido asesinada y su hijo casi pierda la vida dentro de su propio hogar debe llamar a una reflexión colectiva: ¿Qué tan efectiva es la prevención cuando los agresores actúan con tanta impunidad?
Finalmente, la condena contra Taurino C.R. puede ser considerada ejemplar, pero el verdadero reto está en garantizar que estos crímenes no se repitan. La justicia debe ser más que punitiva: debe ser preventiva, estructural y constante.






































