Las fuertes lluvias en la Ciudad de México y otras regiones del país durante el verano de 2025 no solo han causado inundaciones, caída de árboles y caos urbano, sino que también han impactado negativamente a grandes empresas. Una de las más afectadas fue Coca-Cola FEMSA, embotelladora de Coca-Cola en México, que reportó una caída del 10% en su volumen de ventas en el país durante el segundo trimestre del año.
Menos calor, menos consumo: el impacto del clima en el negocio de bebidas
Según Ian M. Craig García, CEO de Coca-Cola FEMSA, las temperaturas más bajas de lo normal y la frecuencia de las lluvias durante junio, el mes más lluvioso en la CDMX en años, cambiaron los hábitos de consumo de los mexicanos:
“Fue un verano lluvioso y menos caluroso. Eso modificó el comportamiento del consumidor, especialmente en categorías como bebidas carbonatadas y vinos espumosos”, explicó el directivo.
Esta variación climática impactó directamente en el desempeño comercial de FEMSA, tanto en ventas de refrescos como en otras bebidas, incluidas las alcohólicas.
FEMSA, Oxxo y el clima: no es la primera vez que la empresa enfrenta desastres naturales
Esta no es la primera vez que FEMSA sufre pérdidas por condiciones meteorológicas extremas. En 2023, tras el paso del huracán Otis en Guerrero, la compañía anunció una inversión de 800 millones de pesos para rehabilitar sus tiendas Oxxo en Acapulco y otros municipios afectados.
Actualmente, América Latina y el Caribe enfrentan una vulnerabilidad climática creciente: más del 90% de los desastres naturales en la región están relacionados con el clima y el agua, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Cambio climático y economía: un reto para el sector empresarial
El caso de FEMSA refleja cómo el cambio climático está impactando directamente al sector empresarial en México y América Latina. Las lluvias prolongadas y las temperaturas atípicas pueden alterar los patrones de consumo, interrumpir cadenas logísticas y generar pérdidas millonarias.
Para Coca-Cola FEMSA, estos fenómenos implican ajustar su estrategia de ventas y distribución, especialmente en temporadas donde antes el consumo aumentaba por el calor.
Las lluvias históricas en la CDMX no solo han tenido efectos visibles en las calles, sino también en la economía. Empresas como Coca-Cola FEMSA enfrentan retos derivados del cambio climático, obligándolas a adaptarse a un entorno cada vez más volátil y menos predecible.











































