El pasado 11 de agosto un grupo de pescadores descubrió un extraño tiburón nodriza de color naranja y ojos blancos en Costa Rica; un año después, investigadores confirmaron que se trata del primer espécimen con estas características del que se tenga registro.
De acuerdo con el diario The New York Times, la criatura era muy agresiva. Los pescadores habían pasado media hora intentando sacarla a la superficie. Enganchado bajo el agua, pensaron que podría ser un pargo rojo o una serviola, peces grandes y poderosos, conocidos por su gran capacidad de combate.
ALGO EXTRAÑO MORDIÓ EL ANZUELO
Los descubridores aseguraron en su momento que este ejemplar también presentaba una fuerza inusual para su especie, cuya pigmentación suele ser de color marrón y que, tras varios meses después de su hallazgo, se confirmó que padece xantismo.
Los pescadores Garvin Watson y Pablo Solano participaban en una excursión organizada por la empresa Parismina Domus Dei cuando algo mordió su anzuelo y los dejó sin palabras al ver que era una especie que jamás habían visto.
Se trataba de un tiburón capturado a 37 metros de profundidad, en aguas cálidas de 31°C con una apariencia que llamó su atención: un intenso color naranja, ojos blancos y un brillo en sus escamas.
“¡QUÉ ES ESTO!”
“Vimos un resplandor naranja bajo el agua y dije: ‘¡Dios mío! ¿Qué es esto?’”, dijo Garvin Watson, de 43 años, guía de pesca deportiva y propietario de un hotel en Barra del Parismina, un pequeño pueblo en la costa caribeña de Costa Rica. “Todos gritábamos como locos”.
Las imágenes capturadas por los hombres fueron suficientes para analizar a este ejemplar de doscientos centímetros de largo. El tiburón anaranjado pertenece a la especie nodriza (Ginglymostoma cirratum), que habita en aguas tropicales y subtropicales del Atlántico occidental y el Caribe.
Un equipo de la Universidad Federal de Río Grande, en Brasil, publicó un informe en el que detalla que el xantismo, caracterizado por una pigmentación amarilla, “es inusual en especies marinas y no había sido registrado previamente en peces cartilaginosos del Caribe”.
LIBERAN AL ESCUALO
Watson dijo que un grupo de biólogos lo había contactado con el objetivo de bucear en el mismo sitio donde vio al animal el próximo año, con la esperanza de encontrarlo nuevamente o al menos estudiar si algo en el ambiente podría estar relacionado con su color peculiar.
Pero la idea de quedarse con el tiburón nodriza nunca cruzó por la mente de Watson y su tripulación, dijo.











































