Un violento asalto se registró la mañana de este miércoles en la escuela primaria Juana C. Romero en Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca. Cuando dos sujetos armados irrumpieron en el plantel y robaron más de 80 mil pesos en efectivo, correspondientes a pagos de inscripción realizados por padres de familia.
El atraco ocurrió durante la jornada de cobro organizada por la dirección escolar y el comité de padres. Según testimonios, los asaltantes ingresaron al plantel y, tras realizar dos disparos al aire, amenazaron al director con armas de fuego, obligándolo a entregar el dinero en efectivo
IMPUNIDAD Y TERROR EN UNA ESCUELA PÚBLICA
El hecho provocó momentos de pánico entre docentes, alumnos y padres presentes en el lugar. A pesar de que algunos padres intentaron perseguir a los delincuentes, estos lograron escapar a bordo de una motocicleta, sin que hasta ahora se tengan pistas sobre su paradero.
La respuesta de las autoridades fue inmediata, aunque ineficaz: policías municipales y elementos de la Marina llegaron al plantel y realizaron recorridos por la zona, sin lograr detener a los responsables.
UN SISTEMA VULNERABLE Y SIN PROTECCIÓN
Este nuevo episodio de violencia pone en evidencia la falta de seguridad en las instituciones educativas, sobre todo en regiones como el Istmo de Tehuantepec, donde los delitos de alto impacto han ido en aumento.
Especialistas señalan que el manejo de grandes cantidades de efectivo sin protección alguna representa un riesgo no solo económico, sino también para la integridad física de la comunidad escolar.
“No debería permitirse que escuelas públicas manejen dinero en efectivo sin resguardo, mucho menos sin presencia de seguridad”, opinó un experto en prevención del delito consultado por este medio.
LLAMADO URGENTE A LA AUTORIDAD EDUCATIVA Y A GOBIERNO LOCAL
Hasta el momento, ni el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) ni la Secretaría de Educación Pública han emitido un pronunciamiento oficial sobre lo ocurrido.
Padres de familia exigieron mayor seguridad, vigilancia en zonas escolares y que se revisen los protocolos para el cobro de cuotas escolares.
“Hoy fue dinero, pero mañana podría ser una vida”, reclamó una madre indignada.
Finalmente, el robo en la primaria Juana C. Romero no solo dejó un daño económico, sino también una profunda sensación de vulnerabilidad. En un país donde la violencia toca incluso las puertas de las aulas, urge una respuesta efectiva del Estado para proteger uno de los pocos espacios que deberían ser inviolables: la escuela.











































