Un joven de 19 años, identificado como Alan “N”, alias “El Pinki”, fue detenido por autoridades estatales y federales en un operativo conjunto realizado la tarde del sábado en la avenida Oaxaca, esquina con Guadalupe Victoria, en la Segunda Sección de Juchitán.
La acción fue encabezada por elementos de la Fiscalía Regional y la Secretaría de Marina. Quienes interceptaron al presunto delincuente cuando transitaba por la zona. Luego de haber sido identificado como objetivo prioritario en diversas carpetas de investigación.
ACUSADO DE COBRO DE PISO Y HOMICIDIO
Según fuentes oficiales, el joven estaría presuntamente vinculado a una red de extorsión que impone cuotas diarias a más de diez mil mototaxistas que operan en la ciudad. Las cantidades exigidas, que oscilan entre 20 y 50 pesos diarios por unidad. Lo que representaría un ingreso considerable para un grupo delictivo que se presume está plenamente estructurado y opera con violencia.
Además del cobro de piso, a Alan “N” se le relaciona con delitos como homicidio calificado y lesiones. Esto complica aún más su situación legal.
UN NEGOCIO ILEGAL QUE SE SOSTIENE POR EL MIEDO
La operación de extorsión hacia el gremio del mototaxi ha sido un secreto a voces en Juchitán, pero pocos se han atrevido a denunciar formalmente. La modalidad de cobro diario permite a los extorsionadores obtener ingresos constantes mientras operan con impunidad. Esto, gracias al temor que infunden entre sus víctimas.
Este caso pone en evidencia no solo la fragilidad del entorno de seguridad en la ciudad, sino también la capacidad de algunos grupos para sostener estructuras delictivas completas a costa de sectores trabajadores y vulnerables.
EL DATO DETRÁS DE LA DETENCIÓN
Las investigaciones señalan que Alan “N” no solo participaba en estas extorsiones, sino que estaría identificado como uno de los presuntos cabecillas del grupo delictivo. Su captura podría representar un avance significativo para desmantelar esta red. Aunque las autoridades aún no han informado si existen más órdenes de aprehensión en curso.
Actualmente, el detenido fue trasladado a las oficinas centrales de la Fiscalía. Donde se determinará su situación jurídica en las próximas horas.
UN LLAMADO URGENTE A ATENDER EL FONDO DEL PROBLEMA
Si bien la detención representa un avance operativo, la verdadera solución exige medidas estructurales: desarticular la red completa, proteger a las víctimas y ofrecer alternativas económicas y de seguridad. Para evitar que jóvenes como “El Pinki” terminen encabezando estas células delictivas.
Juchitán, una ciudad con fuerte identidad comunitaria, enfrenta hoy uno de los retos más persistentes: recuperar el control del espacio público y garantizar la seguridad del trabajo informal.





































