El mundo del rock nacional amaneció de luto este 21 de agosto tras conocerse la muerte de Xava Drago, Salvador Aguilar, vocalista de la histórica banda Coda, a los 54 años. El deceso fue consecuencia de complicaciones derivadas del cáncer de estómago en fase terminal, enfermedad que el propio cantante reveló a inicios de mes. La noticia fue confirmada por sus compañeros de banda a través de redes sociales, en un mensaje cargado de dolor y agradecimiento.
“Nuestro corazón está roto”, escribió la agrupación. “Xava siempre fue un guerrero… amaba lo que hacía, siempre intenso, siempre apasionado”.
UNA CARRERA QUE FORJÓ ESCENA
Además de su trabajo como líder de Coda —una de las bandas más representativas del hard rock en México—, Xava Drago dejó huella en otros proyectos emblemáticos. Antes de consolidarse como figura principal en Coda, a los 17 años formó parte de Megatón y Ultimátum, agrupaciones clave en el movimiento metalero de los años 80 en México. Su potente voz, carisma en el escenario y entrega incondicional marcaron una época en el rock nacional, abriendo camino a nuevas generaciones.
UNA BATALLA PÚBLICA CONTRA EL CÁNCER
Fue a inicios de agosto cuando Xava compartió con sus seguidores un duro diagnóstico: cáncer de estómago en etapa terminal. Aunque inicialmente se mantuvo esperanzado, los tratamientos médicos no dieron resultado. El cantante recurrió a la solidaridad de sus fans para costear una alternativa médica experimental, pero el avance de la enfermedad fue imparable.
“Desafortunadamente los tratamientos no funcionaron y mis doctores ya no pueden hacer nada por mí”, escribió en una carta publicada en redes, donde agradeció a su familia y al público por el apoyo.
UN MENSAJE DE DESPEDIDA CON LUZ Y ROCK
En un último gesto de lucidez y conexión con sus seres queridos, Xava dejó un mensaje póstumo que fue compartido tras su fallecimiento. En él, reflexionó sobre la vida, la muerte y el amor por lo vivido.
“Hoy mi vida ha llegado a su fin y solo me queda decir que la viví a mi manera, canté, ‘rocanrolie’, pero sobre todo gocé y amé cada instante maravilloso que construí”, se lee en el emotivo texto.
UN LEGADO QUE NO SE APAGA
La historia de Xava Drago no se reduce a la nostalgia. Fue protagonista de una era del rock nacional que rompió esquemas, resistió la marginación mediática y ganó una base de seguidores fiel. Coda, con discos como Veinte Para Las Doce y Enciéndelo, se convirtió en una de las bandas más influyentes del hard rock mexicano.
Xava, con su estilo enérgico y entrega vocal, fue más que un vocalista: fue símbolo de resistencia cultural en un país donde el rock ha sido históricamente subestimado por la industria.
UNA AUSENCIA QUE INVITA A LA REFLEXIÓN
Su muerte también revive un tema incómodo: la falta de apoyo institucional para músicos con trayectorias significativas. A pesar de décadas en los escenarios, Xava Drago —como muchos artistas— enfrentó solo su batalla médica, dependiendo de donaciones públicas para buscar una oportunidad de vida. El silencio del Estado mexicano y de las grandes instituciones culturales es, una vez más, estruendoso.
UN ADIÓS CON RUIDO Y MEMORIA
El rock mexicano perdió a una de sus voces más emblemáticas, pero su legado se mantendrá vivo en cada acorde, en cada letra y en cada escenario donde su historia se siga cantando. Las redes sociales se han llenado de homenajes de fans, colegas y medios que reconocen no solo su talento, sino su humanidad.
Xava Drago no solo se fue como vivió: cantando. También dejó una huella profunda en el alma del rock nacional.











































