En la región del Istmo de Tehuantepec, el pueblo de Santiago Laollaga se distingue por el orgullo de su gente y, en especial, de sus mujeres, quienes con singular porte lucen el traje istmeño en todo tipo de ocasiones: desde la vida cotidiana hasta los eventos más significativos. Esta indumentaria tradicional se presenta en distintas versiones: el traje sencillo, el de media gala y el de gala, cada uno de acuerdo con la importancia de la celebración.
Cada 25 de julio, la comunidad celebra con gran fervor a su santo patrón, Santiago Apóstol de Galicia. Los festejos comienzan días antes, generalmente el 23, con el paseo de toros, seguido de la calenda, la regada de frutas y el vistoso desfile de carros alegóricos, en el que la reina encabeza la alegría popular. Durante estas fechas, también se realiza el cambio de mayordomía, despidiendo a los mayordomos salientes y dando la bienvenida a quienes estarán al frente en el nuevo año.
La música es parte esencial de las celebraciones, pues en Laollaga existen varias bandas integradas por músicos locales, muchos de los cuales inician desde pequeños y continúan su camino en agrupaciones regionales. Así, durante las fiestas, los bailes se acompañan con el talento musical de los propios laollagueños.
Entre el 21 y el 23 de julio se celebran tres velas en las que las mujeres lucen sus elegantes trajes istmeños. El día 24 tiene lugar la coronación de la reina y un baile, mientras que el 25 se celebra la misa solemne a las 13 horas. Al término, se ofrece un banquete tradicional que suele incluir mole negro con carne horneada, seguido de un gran baile con dos conjuntos musicales. Finalmente, el 26 se realiza la conocida lavada de olla, en la que se comparte caldo de res o pancita, acompañado de cerveza, como parte de la tradición de convivencia.
Doña Vicky, promotora de lo oaxaqueño

En la vida moderna, las mujeres de Laollaga y de la región se han integrado de lleno al apoyo de la economía familiar. Tal es el caso de Victoria Serrano Acevedo, conocida cariñosamente como doña Vicky, una emprendedora y promotora de productos oaxaqueños auténticos.
Originaria de Río Grande y avecindada en Bahías de Huatulco desde los 20 años, doña Vicky decidió impulsar un negocio con productos típicos de Oaxaca, asegurándose de que todos sus proveedores fueran auténticos productores de la región. Su propósito: que los turistas y visitantes se lleven siempre un pedacito genuino del estado en cada compra.
Antes de este emprendimiento, tuvo durante 16 años una cafetería en el Colegio de Bachilleres de Huatulco. Hace más de una década cambió de giro y, con el apoyo de su esposo Jorge Fuentes Valentín, ha logrado sostener y hacer crecer su negocio, al tiempo que impulsa la educación de sus hijos.
Hoy, doña Vicky cuenta con dos expendios en La Crucecita, Bahías de Huatulco. Allí ofrece una amplia variedad de productos como mole negro y rojo, chocolate, pan de yema, quesillo, chorizo de Zaachila, café pluma, tostaditas y salsas caseras, entre muchos otros. Incluso realiza envíos dentro y fuera del país, lo que permite a paisanos oaxaqueños en el extranjero disfrutar de los sabores de su tierra.










































