Uno de los monumentos históricos de Ocotlán de Morelos, la antigua estación de tren restaurada por el pintor Rodolfo Morales como espacio cultural, fue mancillada y utilizada sin permiso por el presidente municipal Darío Antonio Meraz Concha para montar un jaripeo, sin el menor respeto a la joya de su ciudad.
El presidente municipal emanado del partido Movimiento Ciudadano, fue señalado en enero de negarse a coordinar formalmente el proceso de entrega-recepción por parte del presidente saliente Luis Francisco Martínez, que fungió entre 2022 y 2024, argumentando falta de tiempo, lo que calificó como una falta de voluntad para cumplir con un acto fundamental de transparencia
La información del uso del espacio público histórico por parte del edil fue señalado en diversos medios de comunicación, entre ellos Los Ángeles Press, un servicio digital de noticias en español basado en California, Estados Unidos, “independiente y de cobertura transfronteriza con México”
En el texto se señala que la instalación del jaripeo ha provocado daños al patrimonio histórico. Se destacó que la propiedad fue allanada y que no es del ayuntamiento, sino un patrimonio público de los oaxaqueños.
Durante la instalación del evento, trabajadores municipales cortaron ramas y usaron árboles —sembrados por Morales hace más de 20 años para amarrar toros y lonas, ignorando el valor cultural del sitio. La estación, construida a inicios del siglo XX y rescatada por la Fundación Rodolfo Morales, está legalmente bajo su resguardo mediante un comodato federal aún vigente.
La Fundación Rodolfo Morales denunció que no fue consultada ni autorizó el uso del inmueble. “Es una agresión al legado de don Rodolfo y al trabajo comunitario que representa la estación”, señalaron.
El tema no ha sido del conocimiento del gobierno de Oaxaca, de Salomón Jara Cruz ni el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, han emitido postura alguna sobre el caso, pese a las evidencias y reclamos ciudadanos.
Organizaciones culturales y vecinos de Ocotlán consideran que el silencio institucional responde a motivos políticos. “El gobernador necesita el respaldo de los alcaldes ante el proceso de revocación de mandato y, al parecer, está dispuesto a pasar por alto cualquier atropello con tal de no generar fricciones internas”, declaró una fuente cercana al ámbito cultural del estado.
Mientras tanto, “la imagen de Rodolfo Morales —quien dedicó su vida a rescatar la belleza de su tierra— ha sido simbólicamente violentada. Su legado, construido con paciencia y compromiso, hoy enfrenta el embate de la improvisación política y la falta de sensibilidad institucional”, indica el reportaje del medio estadounidense.











































