Este jueves 7 de agosto entraron en vigor los nuevos aranceles, la barrera arancelaria levantada por el gobierno del presidente Donald Trump, de Estados Unidos, como medida proteccionistas y de “castigo” al resto de los países del mundo. La medida afecta a más de 90 países de todo el mundo, entre ellos seis de América Latina.
En el caso de México, se logró una prórroga de 90 días en tanto los dos gobiernos negocias en un estira y afloja que mantiene en vilo al sector productivo y exportados mexicano y a los importadores estadounidense.
Como justificación, Donal Trump afirmó que “miles de millones de dólares, en su mayoría provenientes de países que se han aprovechado de Estados Unidos durante muchos años”, comenzarán a fluir al país.
Trump está utilizando su política de aranceles para hacer que las empresas manufactureras vuelvan a producir en Estados Unidos, generando empleos, así como para alcanzar objetivos políticos y como carta de negociación.
Las armadora Toyota y Honda ya han empezado a experimentar los estragos de los aranceles con caídas de casi US$ 10.000 millones debido a los aranceles impuestos y prevé una caída de ganancias de 16%.
Por su parte, la automotriz japonesa Honda informó una pérdida de 125 mil millones de yenes (más de 800 millones de dólares), que representaron una caída del 50.2%, entre abril y junio de este año.
El principal factor fueron los aranceles del 27.5% aplicados por el gobierno de Donald Trump a las importaciones de autos desde Japón.
Sin embargo, algunos economistas argumentan que los nuevos impuestos a las importaciones probablemente se trasladarán a los consumidores y las empresas estadounidenses.
El periódico estadounidense The New York Times indicó en su edición del martes 4 que “las empresas ya comienzan a trasladar a los consumidores más costos relacionados con los aranceles. Muchas empresas optaron por absorber el impuesto adicional durante los primeros días de la guerra comercial del presidente Donald Trump. Sin embargo, cada vez hay más pruebas de que se están quedando sin opciones para mantener los precios estables ante el deterioro de los márgenes de ganancia, lo que sugiere que los aranceles podrían tener un efecto más pronunciado sobre los precios en los próximos meses”.
MÉXICO Y SUS PUNTOS SUSPENSIVOS
Trump y la presidenta de mexicana, Claudia Sheinbaum, anunciaron la semana pasada una prórroga de 90 días durante la cual se mantendrá el arancel del 25% sobre todos los productos procedentes de México que no estén cubiertos por el tratado de libre comercio vigente entre Estados Unidos, México y Canadá.
Donald Trump insiste en que Estados Unidos sale perjudicado con el sistema de comercio global actual y busca reconfigurarlo. Los nuevos aranceles de Trump entran en vigor en 90 países.
Algunos países ya han logrado cerrar acuerdos comerciales con Estados Unidos, entre ellos Reino Unido, Japón y Corea del Sur.
La Unión Europea también llegó a un acuerdo con Washington, en el que acepta un arancel del 15% sobre los productos procedentes del bloque comercial.
Pero aún muchas naciones siguen tratando de concluir acuerdos para reducir o eliminar lo que Trump llama “aranceles recíprocos”.
TRASLADAN IMPUESTO A CONSUMIDORES
En Estados Unidos los precios subieron en junio en artículos muy expuestos a los aranceles, como muebles para el hogar, juguetes y electrodomésticos.
Y en los últimos días —antes de que Trump anunciara los aranceles para gran parte del mundo el pasado jueves por la noche— Adidas, Procter & Gamble, Stanley Black & Decker y otras grandes empresas comunicaron a los inversores que habían subido los precios o tenían previsto hacerlo pronto para compensar los costos arancelarios. Empresas como Walmart y los fabricantes de juguetes como Hasbro y Mattel ya habían advertido de que los aranceles provocarían un aumento de los precios.










































