La violencia en el Istmo de Tehuantepec vivió una jornada especialmente brutal la tarde del miércoles 6 de agosto de 2025, cuando dos homicidios estremecieron a la población. En menos de una hora, un profesor fue asesinado a balazos en un bar del centro de Juchitán, mientras que un adolescente fue hallado completamente calcinado dentro de un mototaxi en un camino de terracería de la colonia COCEI.
Los crímenes no solo evidencian la creciente inseguridad en la región, sino también una preocupante tendencia de extrema violencia, impunidad y posible actividad del crimen organizado.
ASESINAN A UN PROFESOR EN PLENO CENTRO DE JUCHITÁN

Aproximadamente a las 17:00 horas, corporaciones policiacas y de emergencia fueron alertadas sobre un ataque armado dentro del establecimiento “Moe’s”, ubicado junto a la cenaduría “La Parrilla 1”, sobre la calle Independencia. Al llegar al lugar, confirmaron el fallecimiento de un hombre, identificado como Fernando Noé L., de 45 años de edad, quien además de ser profesor, era hijo de los propietarios de los restaurantes “La Parrilla 1 y 2”, conocidos negocios del centro.
Según testigos, la víctima fue atacada de manera directa dentro del establecimiento. Familiares y empleados cerraron momentáneamente el acceso, lo cual entorpeció las primeras diligencias por parte de las autoridades. La Fiscalía General del Estado ha iniciado una carpeta de investigación por homicidio, aunque hasta el momento se desconoce el móvil del crimen.
HALLAN CALCINADO A ADOLESCENTE EN MOTOTAXI; PODRÍA ESTAR VINCULADO A EXTORSIONES

Minutos después, un segundo reporte alertó a los cuerpos de seguridad: un mototaxi estaba en llamas sobre un camino de terracería que conecta la colonia COCEI con El Espinal. Al sofocar el incendio, las autoridades encontraron un cuerpo completamente calcinado en el interior del vehículo, acompañado de una cartulina con mensajes de amenaza.
El hallazgo ha generado sospechas sobre un posible ajuste de cuentas relacionado con cobro de piso, una práctica delictiva que ha ido ganando terreno en la región. La identidad de la víctima no se conocía en un primer momento debido al estado en que fue encontrado el cuerpo.
Horas más tarde, familiares se presentaron ante la Fiscalía y confirmaron que se trataba de Kevin Jahir, un joven de 17 años que trabajaba como mototaxista para mantener a su familia. El adolescente residía en la colonia San Vicente, de la novena sección de Cheguigo. Salió temprano a trabajar y no volvió a casa, lo que generó preocupación entre sus familiares.
UNA REGIÓN EN CRISIS: IMPUNIDAD, MIEDO Y OMISIÓN
Los crímenes han vuelto a encender las alertas en Juchitán, una ciudad que ha experimentado un aumento preocupante en los niveles de violencia. Aunque las autoridades han anunciado la apertura de investigaciones, la impunidad sigue siendo la constante. La sociedad civil, por su parte, exige acciones concretas frente al avance del crimen organizado y la ineficacia de las estrategias de seguridad pública.
Mientras tanto, los habitantes de Juchitán viven entre el miedo y la resignación. Sobre todo, a la espera de que las autoridades detengan esta ola de violencia que amenaza con normalizar la barbarie.
Finalmente, los recientes asesinatos en Juchitán reflejan una profunda crisis de seguridad que requiere atención urgente y respuestas más allá de los comunicados oficiales. La comunidad clama por justicia, mientras la violencia cobra nuevas víctimas.








































