Refrescante, con un sabor inconfundible y reconocida por sus propiedades antioxidantes, el agua de jamaica es una bebida indispensable en los hogares, sobre todo en tiempos de calor. Sin embargo, un debate que ha pasado de generación en generación continúa vigente: ¿se debe hervir la flor de jamaica o simplemente dejarla reposar en agua?
La respuesta, según nutriólogos y cocineras tradicionales, depende del objetivo de cada preparación.
Hervida o infusionada: dos formas válidas
De acuerdo con nutriólogos , hervir la flor de jamaica ayuda a extraer una mayor cantidad de compuestos antioxidantes y ácidos orgánicos beneficiosos para la salud, como el ácido hibiscus, que ayuda a reducir la presión arterial.
“Cuando la flor se hierve durante unos minutos, se obtiene una infusión más concentrada, ideal para aprovechar sus propiedades medicinales”, explica.
Por otro lado, algunas cocineras aseguran que dejarla reposar en agua caliente o incluso fría por varias horas (lo que se conoce como “infusión en frío”) da un sabor más suave y menos ácido.
¿Se pierde algún beneficio si se hierve?
No necesariamente. Expertos aseguran que hervir la flor no elimina sus propiedades, pero sí puede cambiar el sabor, haciéndolo más ácido o intenso. Además, hervirla por demasiado tiempo puede oscurecer la bebida y generar cierto amargor.
Consejos para preparar una buena agua de jamaica:
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Utiliza un puñado de flor seca por cada litro de agua.
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Si la hierves, hazlo solo por 5 a 10 minutos y luego deja reposar.
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Cuélala antes de agregar azúcar o miel al gusto.
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Puedes combinarla con canela, jengibre o limón para variar el sabor.
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Guarda el concentrado en refrigeración y dilúyelo al gusto.
En resumen, tanto hervirla como infusionarla en frío son técnicas válidas y tradicionales. La clave está en lo que se busca: más sabor, más propiedades medicinales, o una bebida ligera y refrescante.










































