La lepra es una enfermedad con un historial médico y social de siglos, vinculada a estigmas muy antiguos. Entre estos cabe citar, por su importancia, la idea de que es muy contagiosa y que desfigura a los pacientes, creencias que han llevado al aislamiento y la segregación de los enfermos y sus familias.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el hecho de que la lepra siga afectando las vidas de millones de personas en todo el mundo es preocupante, declaró en alguna ocasión Kate Gilmore, Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. “No cuesta mucho reducir al mínimo el número de casos, no resulta demasiado difícil aliviar el dolor que causa y es fácil prevenir su transmisión”, añadió Gilmore.
La lepra es una enfermedad infecciosa crónica causada por una bacteria que afecta la piel y los nervios periféricos, presentando manifestaciones como manchas hipopigmentadas o rojizas, nódulos, úlceras, placas infiltradas y zonas con trastornos de sensibilidad.
Aunque es poco contagiosa, puede generar complicaciones severas si no se atiende a tiempo. Sin embargo, es una enfermedad curable al 100 por ciento con el tratamiento adecuado, el cual está disponible de manera gratuita en todas las unidades de salud de la entidad.
LOS CASOS EN OAXACA
De acuerdo con datos de SSO, en lo que va del año 2025 se tienen contabilizados seis casos prevalentes (identificados en años anteriores) y un caso nuevo, todos bajo tratamiento médico con seguimiento puntual.
En el Istmo de Tehuantepec, durante tres días, el personal médico y especializado brindó atención en localidades prioritarias de la región, donde se realizaron: valoraciones clínicas a pacientes en tratamiento, revisión de casos concluidos con seguimiento de hasta cinco años, estudios a contactos intra y extra domiciliarios, toma de muestras para diagnósticos y capacitación en servicio al personal de salud.
La dependencia reitera el llamado a la población a mantenerse informada, acudir a su unidad de salud ante cualquier síntoma y, sobre todo, a sumarse a la lucha contra el estigma que persiste alrededor de este padecimiento. La lepra es tratable y su eliminación definitiva requiere no solo voluntad médica, también de conciencia, inclusión y sensibilidad social.











































