La violencia volvió a golpear a la ciudad ferrocarrilera este viernes por la tarde, cuando Joaquín M. R., un curandero de 66 años, fue ejecutado a balazos mientras se encontraba dentro de su automóvil en la colonia Barrio Nuevo en Matías Romero.
El ataque ocurrió sobre la calle Primero de Mayo, donde vecinos reportaron múltiples detonaciones de arma de fuego. El cuerpo del conocido sanador fue hallado sin vida en el asiento del conductor de un vehículo Chevrolet Spark rojo, con varios impactos de bala.
UNA EJECUCIÓN CON MODO OPERANDI CLARO
De acuerdo con los primeros reportes policiales, hombres armados interceptaron el auto de la víctima y abrieron fuego en repetidas ocasiones, sin darle oportunidad de defenderse o escapar. El modo de ataque sugiere una ejecución directa, planeada y sin margen para el error.
El hecho generó consternación entre los vecinos, quienes identificaban a Don Joaquín como un personaje conocido en la zona por sus servicios tradicionales de curación. Su figura gozaba de reconocimiento en la comunidad, lo que acentúa el impacto del crimen.
RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES
Elementos de la Policía Municipal y Estatal acudieron rápidamente al lugar para acordonar la zona y preservar la escena del crimen. Personal forense de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca realizó el levantamiento del cuerpo y comenzó la integración de la carpeta de investigación.
Hasta el momento no se ha confirmado si existen testigos o cámaras de seguridad que hayan captado el momento del ataque. Tampoco se ha informado sobre posibles líneas de investigación o móviles detrás del homicidio.
TEMOR CRECIENTE
Este asesinato ocurre en un contexto de creciente inseguridad en diversas colonias de esta ciudad ferrocarrilera. Habitantes de Barrio Nuevo señalaron que, aunque la víctima no tenía antecedentes conocidos de conflictos, la violencia en la zona ha ido en aumento, y la presencia de hombres armados no es un hecho aislado.
Organizaciones locales han exigido una respuesta firme y transparente de las autoridades, ante lo que consideran una escalada de violencia impune.
Finalmente, las autoridades tienen ahora el reto de esclarecer el caso con prontitud, tanto para brindar justicia a la familia como para disipar el temor creciente en la comunidad.





































