Una presunta riña al interior del Centro Penitenciario Goros II, ubicado en el municipio de Ahome, Sinaloa, dejó como saldo tres personas privadas de la libertad (PPL) muertas y una más herida con arma punzocortante. Entre los fallecidos se encuentra Adrián Cebreros Pereira, alias “El Gallero”, señalado por las autoridades como presunto operador de una red de tráfico de fentanilo.
Los hechos ocurrieron la mañana del jueves 17 de julio de 2025, en uno de los módulos del penal. Según informó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa (SSPSinaloa), custodios ingresaron tras detectar el altercado, pero cuando lograron intervenir, tres internos ya habían fallecido. El cuarto fue atendido por personal médico.
UN OPERADOR CLAVE DEL NARCOTRÁFICO, ENTRE LOS MUERTOS
El Gallero, de 30 años, fue detenido el 3 de diciembre de 2024 en un operativo federal sobre la carretera Los Mochis-Navojoa. Donde se le decomisó más de una tonelada de pastillas de fentanilo, en lo que fue calificado como un “aseguramiento histórico” por el entonces secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Cebreros Pereira fue identificado como presunto miembro de una célula del crimen organizado con funciones en la producción y trasiego de fentanilo desde Sinaloa hacia la frontera norte del país.
Junto a él, fallecieron también Elier Jasiel “N” y Javier Alonso “N”,. Quienes presentaban múltiples heridas causadas por arma blanca. Según los primeros reportes forenses.
CUESTIONAN SEGURIDAD EN PENALES DE ALTA PELIGROSIDAD
La Vicefiscalía Regional Zona Norte ya abrió una carpeta de investigación para esclarecer lo sucedido. Mientras tanto, la Dirección del Centro Penitenciario contacta a los familiares de los internos fallecidos. Aún no se han confirmado las causas de la riña, pero se presume un posible ajuste de cuentas entre facciones rivales.
Este nuevo episodio de violencia al interior de un penal estatal vuelve a poner en entredicho la seguridad y el control en centros penitenciarios de Sinaloa. Particularmente cuando albergan a internos vinculados a estructuras de alto perfil del narcotráfico.
IMPLICACIONES MÁS ALLÁ DE LA PRISIÓN
La muerte de El Gallero ocurre mientras continúa la presión nacional e internacional sobre México por el crecimiento del tráfico de fentanilo. Dicha droga es la responsable de una crisis de salud pública en Estados Unidos.
Finalmente, la eliminación violenta de un operador clave, dentro de un penal, levanta sospechas sobre autogobiernos, corrupción interna y una posible reestructuración violenta de rutas y liderazgos criminales.







































