La violencia en el estado de Guanajuato dio un salto alarmante este viernes 11 de julio. Cuando un dron cargado con explosivos fue utilizado para atacar las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Uriangato, Guanajuato, ubicadas en la colonia Lázaro Cárdenas.
VIDEO ¿Drones con explosivos en Guanajuato? Ataque a policía de Uriangato revive temores por violencia criminal.
Un dron lanzó explosivos sobre la Policía Municipal de Uriangato, sin heridos. Autoridades niegan narcoterrorismo y culpan a criminales. pic.twitter.com/ngJxi3sFnz— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) July 11, 2025
Los hechos ocurrieron a las 08:14 horas, justo cuando se llevaba a cabo el pase de lista del personal, de acuerdo con el reporte oficial. Videos difundidos en redes sociales muestran el momento exacto en que un artefacto explosivo es lanzado desde un dron directamente sobre el edificio ubicado en Juan Pablo II #40.
Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas, aunque los daños materiales están siendo evaluados. De inmediato se activaron los protocolos de seguridad y se dio parte a las autoridades estatales y federales.
Drones explosivos: ¿nueva etapa en el conflicto criminal?
Aunque las autoridades locales y federales han sido cuidadosas en su lenguaje, el uso de drones con explosivos para atacar instalaciones oficiales representa una escalada preocupante en las tácticas del crimen organizado.
En un comunicado, el gobierno municipal aseguró:
“Reiteramos a la ciudadanía que su seguridad es nuestra prioridad, y se mantendrá informada con datos verificados conforme avancen las investigaciones”.
Elementos de la Guardia Nacional (GN) y de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) se desplegaron en el sitio del ataque. Mientras los peritos analizan el tipo de artefacto explosivo y el origen del dron.
¿Narcoterrorismo? La postura oficial sigue siendo evasiva
Este ataque con tecnología no convencional no es un caso aislado. Durante la presente administración estatal, se han reportado incidentes similares en Acámbaro y Jerécuaro. Donde dos vehículos explotaron en circunstancias aún no esclarecidas.
No obstante, pese a la similitud de los hechos con prácticas reconocidas internacionalmente como “narcoterrorismo”, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha insistido en que estos eventos deben entenderse como parte de una disputa entre grupos criminales locales, y no como terrorismo.
“No se trata de narcoterrorismo, es un conflicto entre bandas del crimen organizado que se disputan la zona”, reiteró Harfuch recientemente ante medios.
Guanajuato, foco rojo nacional
El estado de Guanajuato se ha convertido en uno de los epicentros de la violencia criminal en México. Con una presencia cada vez más agresiva de grupos como el Cártel Santa Rosa de Lima y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Ambos grupos han sido señalados por el uso de tácticas cada vez más militarizadas, incluyendo el uso de drones, explosivos improvisados, emboscadas a convoyes y ataques directos contra cuerpos policiales.
Para expertos, el ataque de hoy en Uriangato refuerza esta narrativa, y obliga a las autoridades a replantear sus estrategias de contención y prevención, especialmente en zonas donde el Estado ha perdido o cedido el control territorial.
La ciudadanía, entre la incertidumbre y la desinformación
Aunque las autoridades han hecho un llamado a mantener la calma, el miedo se ha intensificado entre los habitantes del municipio. La rápida difusión de las imágenes en redes sociales también ha hecho más evidente la brecha entre el discurso oficial y la percepción pública.
A medida que avanza la investigación, se espera mayor claridad sobre los responsables, pero hasta el momento no hay detenidos ni identificaciones formales.
¿Qué sigue?
El uso de drones para atacar instalaciones oficiales marca una línea roja en el conflicto criminal mexicano. Y aunque el gobierno federal insiste en minimizar la dimensión de los hechos, el desafío que enfrentan las fuerzas de seguridad y la justicia parece crecer más rápido que su capacidad de respuesta.







































