Dos hombres fueron vinculados a proceso por su presunta participación en la alteración de indicios y evidencias en el caso del colegio Francoise Dolto, donde varios menores de edad resultaron con quemaduras graves durante una actividad recreativa organizada por la escuela. Con esta resolución judicial, ya suman cuatro personas procesadas por la manipulación del lugar de los hechos.
El incidente ocurrió el 29 de abril de 2025, durante un campamento escolar por el Día del Niño, realizado dentro del plantel ubicado en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Mientras los alumnos se encontraban alrededor de una fogata, una persona adulta arrojó alcohol etílico al fuego, provocando que las llamas se avivaran de forma descontrolada y alcanzaran a varios menores. Las quemaduras sufridas por los niños y niñas requirieron atención médica especializada, y en algunos casos, hospitalización de urgencia.
EL OCULTAMIENTO DE PRUEBAS: UNA SEGUNDA TRAGEDIA
Más allá de la negligencia que originó el siniestro, la justicia ahora se enfoca en un hecho igual de grave: la presunta alteración deliberada del lugar de los hechos. De acuerdo con el expediente judicial, los recién vinculados a proceso —identificados como J.G.F.G. y J.M.G.S.— habrían sustraído documentos y dispositivos electrónicos, incluyendo una computadora portátil y un disco duro que contenían grabaciones de video del incidente, antes de que las autoridades pudieran asegurar las pruebas.
Ambos fueron presentados ante un juez, quien validó los elementos de prueba y determinó su vinculación a proceso por el delito de Alteración de Indicios y Evidencias. Se estableció un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria.
IMPUNIDAD INSTITUCIONAL Y RESPONSABILIDADES COMPARTIDAS
Este avance judicial se suma a la vinculación previa de dos mujeres, G.S.M. y S.I.S., por su probable participación en los mismos hechos. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado sobre sanciones administrativas o educativas contra la dirección del plantel, lo cual ha generado cuestionamientos sobre el nivel de responsabilidad institucional en la tragedia.
Diversas voces en redes sociales y medios locales han exigido que no solo se castigue a quienes manipularon las pruebas, sino que se determine la responsabilidad penal y civil de quienes permitieron o ejecutaron actividades peligrosas con menores, sin protocolos de seguridad adecuados.
¿Y LA REPARACIÓN DEL DAÑO?
A pesar del proceso en curso, no se han dado a conocer medidas de reparación del daño para las familias afectadas, ni acciones por parte del colegio Francoise Dolto para transparentar lo ocurrido o implementar medidas preventivas. La opacidad con la que se ha manejado el caso, tanto por parte del plantel como de las autoridades educativas, ha profundizado la indignación social.
La tragedia evidencia una falla sistémica en el cuidado y protección de la infancia en espacios escolares. Así como un intento claro de encubrimiento. La justicia debe ir más allá de quienes alteraron la escena: la negligencia institucional también quema.







































