Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Socorro Sierra llegó por segunda ocasión a la verde Antequera para disfrutar de la amplia oferta cultural y gastronómica que tiene Oaxaca, a la cual la componen ocho regiones.
A su llegada esta mañana, lo primero que hizo fue caminar por el zócalo, recorrer las calles del centro histórico y disfrutar de una mañana fresca, en un sábado en que las jardineras se encuentran con flores de temporada recién regadas.

Bajo la sombra de un laurel de la india, que cobija la cantera verde recién intervenida por las autoridades estatales, tomó su teléfono y captó la imagen de la catedral. Allí expresó que el sonido del agua que brota de las fuentes le trae paz, le recuerda a las cascadas que ha visto en Uruapan, Michoacán.
“Yo vine hace dos años para la Guelaguetza y me quedé con ganas de conocer todo lo que hay aquí”,
dijo con tono de satisfacción al poder disfrutar de una mañana en el zócalo libre de comerciantes ambulantes y manifestantes.
Las melodías que interpreta un hombre de la tercera edad con su saxofón, hacen aún más agradable su descanso, sumado a esto el canto de las aves que anidan en la copa de los árboles, y los muros de cantera verde del palacio de gobierno.
Al no transitar vehículos en la primera cuadra que rodea el zócalo, es posible escuchar desde el portal de Mercaderes a la marimba que alegra la estadía de comensales de los establecimientos en el portal de Las Flores.
Esos y la risa de infantes corriendo entre las macetas, saltando entre las jardineras, son los sonidos característicos de Oaxaca.











































