Este lunes, el mundo de la música perdió a una de sus grandes leyendas: Roberta Flack, la icónica intérprete de “Killing Me Softly With His Song”, falleció a los 88 años en Manhattan, según informó su representante. La noticia deja un vacío irremplazable en la música soul, un género que ella redefinió con su inconfundible voz y su magnetismo.
Flack, conocida también por su enérgico talento como pianista, sufrió de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que le fue diagnosticada en 2022, impidiéndole seguir cantando. La progresión de la enfermedad le afectó gravemente, hasta el punto de perder incluso la capacidad de hablar, tal como señaló su manager Suzanne Koga.
SU HISTORIA
Nacida el 10 de febrero de 1937 en Carolina del Norte, Roberta Flack fue una prodigiosa joven que, a los 15 años, ganó una beca para estudiar en la prestigiosa Howard University de Washington, un centro clave en la cultura afroamericana. Fue allí donde comenzó a forjarse su legendaria carrera, pero fue el músico de jazz Les McCann quien la descubrió en un club de Washington, el Mr. Henry, y quedó cautivado por su talento. McCann la animó a firmar con Atlantic Records, el renombrado sello discográfico especializado en soul.
Su primer gran éxito, “The First Time Ever I Saw Your Face”, llegó en 1969 con su álbum First Take. La canción, escrita por Ewan MacColl, fue un éxito que se disparó tras ser utilizada en la película Escalofrío en la noche (1971), dirigida por Clint Eastwood. El tema alcanzó el número uno en la lista Billboard Hot 100 en 1972, propulsando a Flack a la fama mundial.
Pero su verdadera consagración llegó en 1973 con “Killing Me Softly With His Song”, una balada que tocó los corazones de millones. El tema ganó dos premios Grammy, incluyendo Grabación del Año y Canción del Año. En 1974, repitió el éxito con “Feel Like Makin’ Love”, otra colaboración que le valió más estatuillas de Grammy, consolidándola como una de las artistas más influyentes de su tiempo.
COSECHANDO ÉXITOS
A lo largo de los años, Flack continuó cosechando éxitos, colaborando con el legendario Donny Hathaway en varias canciones hasta su trágica muerte en 1979. La pérdida de Hathaway fue un golpe devastador para Flack, quien lo describió como un genio con un corazón sensible, cuyas emociones profundas se reflejaban en su música.
En la década de 1980, Flack se asoció con Peabo Bryson, formando un dúo que lanzó el éxito “Tonight, I Celebrate My Love”. A lo largo de la década, continuó su exitosa carrera con giras internacionales y regresó a los charts en 1991 con “Set the Night to Music”, un dueto con Maxi Priest.
La influencia de Flack trascendió generaciones, y en los años noventa su música fue redescubierta por los jóvenes gracias a una versión de “Killing Me Softly” realizada por The Fugees, liderados por Lauryn Hill. Su interpretación cautivó al público mundial, y la versión llegó incluso a ser interpretada ante el presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela.
ESTRELLA EN EL PASEO DE LA FAMA
En 1999, Roberta Flack recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, un reconocimiento a su legado. Sin embargo, a medida que su salud comenzó a decaer, sufrió un accidente cardiovascular en 2016 y se retiró temporalmente de los escenarios. En 2018, regresó para participar en una gala benéfica, mostrando su indomable espíritu.
A lo largo de su carrera, Flack se mantuvo fiel a su arte y a su profunda conexión con las letras de sus canciones. Como ella misma dijo en sus últimos años: “No es fácil moverte siempre al ritmo de tus canciones. Has de estar siempre en sintonía con tus temas, no tanto con la música, sino con las letras y su significado”.
Roberta Flack, alma y voz del soul, deja un legado que continuará tocando a generaciones por venir. Su música, tan rica en emoción y matices, seguirá viviendo en los corazones de quienes la escucharon. Descanse en paz la reina del soul.









































