Hoy sábado el papa Francisco presentó una crisis asmática y requirió una transfusión de sangre que despertó temores de quedar vacante el trono de San Pedro.
¿Qué pasaría si el Papa renuncia?
Los documentos oficiales de la Iglesia católica en vigor solo hablan de “renuncia” y no usan otros términos como “dimisión” o “abdicación”.
El derecho canónico no prevé ningún individuo en particular, entidad, o personas a las que el Papa deba manifestar su renuncia. Sin embargo, algunos especialistas (especialmente el canonista del siglo XVIII Ferraris Lucius) sostienen que el colegio de cardenales, o al menos su decano, debe ser informado, ya que los cardenales deben estar absolutamente seguros de que el Papa ha renunciado a la dignidad válidamente antes de que se proceda a elegir a un sucesor mediante un cónclave.
Esto aconteció con la renuncia del papa Benedicto XVI el 28 de febrero de 2013 a las 20:00 horas. Fue el primer papa en renunciar voluntariamente desde 1294.
El eventual cónclave se compone los cardenales electores de todo el mundo. menores de 80 años, quienes se encierran bajo llave en la Capilla Sixtina para debatir y realizar las votaciones para elegir al nuevo Papa, que tiene que ser votado por una mayoría de al menos dos tercios.
Durante los días que dura el debate, los cardenales no tienen ningún tipo de contacto con el mundo exterior a través de medios de comunicación o teléfonos móviles.
Cuando el cónclave finalmente alcanza una decisión y el candidato acepte el nombramiento, una fumata de humo blanco sale por la chimenea de la Capilla Sixtina. Hasta entonces, al finalizar cada jornada sin un veredicto claro, la fumata es de humo negro.
En caso de fallecimiento
En 2024, Francisco simplificó los ritos que se desarrollan en los funerales de los Papas. Antes, el ritual tenía tres ataúdes, el primero de ciprés, el segundo de plomo, y el tercero de roble; todos tienen un significado tanto simbólico como práctico para preservar el cuerpo del fallecido. Ahora, solo se usa un ataúd de madera con un revestimiento interior de zinc.
Otro cambio es que el cuerpo será depositado de inmediato en el ataúd y luego expuesto para la veneración de los fieles con el féretro abierto. Además, no se llevará a cabo el traslado al Palacio Apostólico. Por ende, el féretro debe ser trasladado directamente a la Basílica de San Pedro.
Por último, el báculo papal no será colocado junto al ataúd. Se introdujo, además, el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, rito de los novendiales, el cual no tendrá solo tres formularios de oraciones sino cuatro.
Posteriormente, se llevará a cabo el mencionado cónclave, concluyendo con la elección de un nuevo Papa.
De todos, el propio Francisco explicó que ya había firmado una carta de renuncia al inicio de su pontificado, como hizo Pablo VI”, afirmó, antes de calificar de “notable que sus condiciones hayan sido explicadas con claridad”, con “indicaciones muy precisas”.











































