La aparente calma de principios de febrero en el estado de Oaxaca, que había sido reportada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) el lunes 10 de febrero, con cero homicidios dolosos, contrastó abruptamente con los hechos violentos ocurridos durante el domingo 9 de febrero. A pesar de que la cifra de asesinatos reportada por las autoridades federales parecía indicar una disminución de la violencia, el domingo 9 de febrero se registraron cuatro homicidios calificados. Dos de ellos en el municipio de Juchitán de Zaragoza, uno de los puntos más violentos de la región del Istmo de Tehuantepec.
Cabe recordar que, desde el inicio de la semana del lunes 27 de enero hasta el domingo 2 de febrero, Oaxaca registró un total de 23 homicidios dolosos. Un dato alarmante que no solo puso en evidencia la creciente inseguridad en diversas partes del estado, sino que también muestra la extrema violencia con la que se están cometiendo estos crímenes.
LO LEVANTAN Y EJECUTAN
Uno de los primeros homicidios del domingo 9 de febrero ocurrió en Juchitán de Zaragoza. Una de las localidades más afectadas por la violencia en la región. En la madrugada, el cuerpo sin vida de un hombre fue encontrado en un terreno baldío de la colonia Los Nietos. La víctima fue identificada como Carlos S. M., de 41 años de edad y vecino de la colonia Gustavo Pineda de la Cruz. La cual presentaba múltiples impactos de bala. Principalmente en la cabeza. Lo que sugiere que fue ejecutado de forma brutal.
De acuerdo con las investigaciones preliminares de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), se presume que Carlos fue “levantado” horas antes de ser hallado sin vida. Aunque la causa exacta de su muerte sigue siendo objeto de una investigación. La FGEO ha abierto una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
EL ASESINATO EN LA PUERTA DE SU CASA
La tarde-noche del mismo domingo, el clima de violencia en Juchitán se intensificó aún más cuando un hombre de aproximadamente 55 años de edad, identificado como Vicente S. R., fue asesinado a balazos frente a su domicilio. Ubicado en la calle Melchor Ocampo, en la Séptima Sección de la ciudad. Lo impactante de este crimen fue que ocurrió a plena luz del día, frente a la cantina “La Bolita”. En un hecho de violencia que dejó a los habitantes de la zona consternados.
Según los primeros informes de la Policía, Vicente se encontraba en las afueras de su casa cuando un grupo de sujetos armados se aproximó y comenzó a disparar en su contra. Los disparos fueron certeros, y la víctima perdió la vida en el acto. La violencia de este crimen, realizado en una zona densamente poblada, resalta la creciente inseguridad que aqueja a Juchitán y otras localidades del Istmo de Tehuantepec.
HOMICIDIO EN HUATULCO
El día de ayer, el domingo 9 de febrero, también fue marcado por otro asesinato en el municipio turístico de Huatulco. A las 4:00 de la madrugada, las autoridades recibieron un reporte sobre un hombre tendido en la vía pública, cerca del crucero de la calle Tehuantepec. Al llegar al lugar, encontraron sin vida a un hombre identificado como Franco L. Vecino de la colonia 20 de Noviembre. Quien había recibido al menos dos impactos de bala en el abdomen.
La Policía localizó el cuerpo en una de las zonas más tranquilas y concurridas de la colonia. Lo que generó sorpresa y preocupación entre los residentes. El crimen se reportó como una ejecución. Aunque las investigaciones continúan para determinar los móviles detrás de este homicidio.
UN PANORAMA DE VIOLENCIA PERSISTENTE
Finalmente, ante la aparente calma momentánea, la presencia de la Guardia Nacional, Ejército Mexicano, la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca sigue siendo fundamental para intentar frenar la ola de violencia. Sin embargo, el desafío parece cada vez más complejo. Los ciudadanos exigen mayores medidas de seguridad y justicia para las víctimas. Mientras tanto, las autoridades se enfrentan a la urgente necesidad de mejorar sus estrategias de prevención. Para combatir al crimen organizado que parece proliferar en diversas regiones de Oaxaca.






































