VÍCTOR MANUEL AGUILAR GUTIÉRREZ
En días pasados el grupo parlamentario de Morena presentó al pleno de la actual legislatura local una iniciativa de ley para cambiar los porcentajes para el acceso al financiamiento público de los partidos nacionales y locales, donde estipula que los partidos políticos nacionales tendrán financiamiento público local siempre y cuando alcancen 10% de la votación válida en la elección de diputados, actualmente establecida en 3%.
La ley garantiza que los partidos políticos nacionales cuenten con elementos para llevar a cabo sus actividades y señala las reglas de su financiamiento, debiendo garantizar que los recursos públicos prevalezcan sobre los de origen privado.
La iniciativa pudiera sonar bien, sin embargo, en las circunstancias actuales la medida se traduce en debilitamiento del andamiaje democrático local y un experimento para trasladarlo al ámbito nacional. La iniciativa no busca obtener ahorros o disminuir el presupuesto a partidos, sino restringir a la oposición incomoda, concentrando las prerrogativas en Morena y sus partidos satélites, ya que el presupuesto que se quite a los partidos minoritarios se redistribuirá entre éstos. De aprobarse, la medida debilita al débil y fortalece al fuerte, acto contrario a un espíritu democrático.
En conferencia de prensa, la dirigencia del Partido Acción Nacional expresó su inconformidad en voz del secretario general en funciones de presidente, Sotero Santiago, la iniciativa de ley en la que solicita la reforma a la fracción segunda del apartado B del artículo 25 de la Constitución Política de Oaxaca, es un atentado a la democracia y pluralidad partidista.
El representante del Partido Acción Nacional ante el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca, Antonio de Jesús Hernández Cruz, se pronunció contra la pretensión del partido Morena de pulverizar a los ahora partidos minoritarios, y calificó como una “quimera jurídica” la propuesta del presidente estatal de Morena, coordinador de bancada, y presidente de la JUCOPO; quien pretende saltarse la propia Constitución Federal, la cual establece que los partidos con registro nacional se mantienen como tal a partir del 3% de la votación
para recibir prerrogativas. Manifestó que el argumento que se puede solicitar apelando a la independencia y soberanía del estado y que en otros estados ya se implementó, revela su desconocimiento sobre cuál es su función o bien, no les importa, lo cual es gravísimo y muestra su ignorancia y perversidad.
Pese a presiones y propuestas para postergar el acuerdo para distribución de prerrogativas a los partidos políticos, el pasado miércoles 22 de enero, en Sesión Extraordinaria Urgente, el Consejo General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca aprobó por mayoría de votos el financiamiento
público para el sostenimiento de actividades ordinarias permanentes y actividades específicas de los partidos políticos para el ejercicio 2025, por un monto de $224 millones 445 mil 480 pesos con 68 centavos.
Del monto aprobado para las actividades ordinarias permanentes de los partidos políticos: $15,921,111.89 son para el Partido Acción Nacional; $22,580,812.56 para el Partido Revolucionario Institucional; $27,498,235.89 para el Partido Verde Ecologista de México; $29,268,912.62 para el Partido del Trabajo; $19,166,919.33
para Movimiento Ciudadano; $87,082,619.73 para Morena; $4,358,164.67 para Nueva Alianza Oaxaca; y $12,031,456.98 para Fuerza por México Oaxaca.
Morena tendrá para este 2025 más de 89 millones de pesos en total sumando el presupuesto para actividades específicas. El partido que recibirá menos recursos públicos será Nueva Alianza. Existe una diferencia considerable (más de 50 millones de pesos) entre Morena, partido que más prerrogativas recibe, en relación con el Partido del Trabajo que le sigue.
En la situación actual los partidos minoritarios como el PAN, PRI, o MC representan a un importante sector de la población que piensa diferente al partido en el poder, y representan una oposición real que parece ser molesta.
Es cierto, que se requieren importantes reformas electorales, sin embargo, estas deben fortalecer nuestra estructura democrática y no debilitarla. La disyuntiva a la que se enfrentan nuestros representantes populares esta entre el fortalecimiento de la democracia o la tentación de la consolidación de un autoritarismo peligroso.
@aguilargvictorm



































