La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) llevó a cabo una enérgica protesta en Oaxaca, marcando así el inicio de su oposición a la nueva administración federal de Claudia Sheinbaum Pardo. Esta manifestación se centró especialmente en el rechazo a la designación de Mario Delgado Carrillo como nuevo Secretario de Educación Pública (SEP), un nombramiento que ha desatado la indignación de los docentes oaxaqueños.
MARCHA EN LA CIUDAD DE OAXACA
La movilización, que tuvo lugar en la capital oaxaqueña, fue organizada para expresar las inquietudes y demandas del magisterio ante lo que consideran un retroceso en la política educativa del país. A través de pancartas y consignas, los manifestantes exigieron que se tomen en cuenta las necesidades reales de los trabajadores de la educación, quienes argumentan que la llegada de Delgado Carrillo representa una continuidad de políticas que no han beneficiado al sector.
CONVOCATORIA A LA CIUDAD DE MÉXICO
Además de la protesta en Oaxaca, la Sección 22 convocó al 20% de sus bases a participar en una marcha en la Ciudad de México, que se llevó a cabo en las inmediaciones del Metro San Cosme y concluirá en el Hemiciclo a Juárez. Esta acción tiene como objetivo visibilizar sus demandas en el contexto de la toma de protesta de Claudia Sheinbaum, buscando generar un impacto en la opinión pública y en las autoridades.
DEUDAS DEL GOBIERNO SALIENTE
Durante la manifestación, la dirigente de la Sección 22, Yenni Pérez Martínez, expresó su descontento hacia el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador. Según Pérez, su administración quedó en deuda con el magisterio al no cumplir con la prometida abrogación de la Reforma Educativa. Esta situación ha dejado a muchos docentes decepcionados, ya que esperaban un cambio significativo en las políticas educativas que se reflejara en sus condiciones laborales.
CRÍTICAS A LA ADMINISTRACIÓN DE AMLO
Los maestros oaxaqueños no han dudado en calificar el sexenio de López Obrador como una prolongación de los gobiernos anteriores, acusándolo de servir a los intereses de la oligarquía en lugar de atender las demandas del pueblo. En este sentido, consideran que las políticas implementadas durante su mandato han contribuido a “masacrar” la protesta social y a ignorar las necesidades más urgentes de la educación en México.
La protesta de la Sección 22 en Oaxaca representa un claro mensaje de que el magisterio no se siente escuchado ni representado en la nueva administración. A medida que Claudia Sheinbaum asume la presidencia, los educadores oaxaqueños han dejado en claro que continuarán luchando por sus derechos y por una educación de calidad, haciendo hincapié en la necesidad de un cambio real en las políticas educativas del país. La respuesta del nuevo gobierno a estas demandas será crucial para determinar el rumbo de la educación en México en los próximos años.









































