A pesar de los daños que causan al patrimonio histórico de la ciudad de Oaxaca, las autoridades continúan permitiendo la instalación de tianguis, verbenas, expo-ferias, eventos culturales y sociales en el Centro Histórico.
Desde el 2023, vecinos y comerciantes de la zona aledaña al Templo de Santo Domingo de Guzmán, denunciaron el grave daño que se provoca a la imagen y el patrimonio cultural por la instalación de carpas, puestos y tarimas en los espacios públicos.
Sin embargo, las autoridades municipales, estatales y federales, continúan permitiendo la realización de estos eventos y la instalación de enormes carpas en espacios abiertos como el Jardín El Pañuelito, el Andador Turístico, Alameda de León, Zócalo, Plaza de la Danza, así como en los parques como en el Jardín Morelos y en el Paseo Juárez el Llano.
Para evitar más daños al patrimonio cultural, propusieron crear una comisión especial para la autorización y vigilancia de la instalación de estos eventos, sin embargo, a la fecha las autoridades no han tomado cartas en el asunto.
En fechas recientes, autoridades católicas denunciaron el severo daño que se provocó en una de las bardas perimetrales de la Basílica de la Soledad a raíz de la instalación de una estructura en la Plaza de la Danza, por lo que, demandaron la intervención de las autoridades estatales y federales como del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para sancionar a los responsables.
“Esto se tiene que regular o el día de mañana vamos a lamentarnos por no haber cuidado del patrimonio mundial y cultural que tenemos en la ciudad de Oaxaca, no es posible que a costa de hacer negocios con estos eventos las autoridades permitan que se dañe la infraestructura urbana”, señaló el arquitecto David Ramírez.
Expuso que los gobiernos anteriores determinaron construir el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca (CCCO), para albergar los eventos culturales y sociales, sin embargo, estos se siguen instalando en las calles y espacios públicos del Centro Histórico.
“En cada evento, en cada instalación de un tianguis o expo-feria, se daña el patrimonio cultural y nadie hace nada, no fuera un ciudadano común y corriente que pretenda remodelar su vivienda porque luego te sanciona el INAH, pero las empresas y las organizaciones operan con total impunidad”, afirmó.










































