Aunque en 2023 las autoridades del Gobierno del Estado mejoraron las condiciones de gobernabilidad en el Centro de reinserción social femenil de Tanivet, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) mantuvo deficiencias en las áreas de salud y alimentación.
En la reciente publicación de resultados del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria, la CNDH apenas dio una calificación aprobatoria a este Centro de reinserción femenil con un 6.0, luego de que no se detectaran actividades ilícitas, autogobierno o cogobierno, como sí sucedió en 2022, cuando obtuvo 4.54.
En 2023 y 2022, el Centro de Reinserción Social Femenil Tanivet mostró deficiencias en los servicios de salud, falta de prevención de violaciones a Derechos Humanos y de atención en caso de detección, además de insuficiencia de vías para la remisión de quejas probables de violaciones a los derechos humanos.
En ambos años continuaron las deficiencias en condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las mujeres privadas de su libertad, así como la insuficiencia o inexistencia de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro.
En condiciones de gobernabilidad, continuaron tres aspectos importantes como las deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, la falta de normatividad que rige al centro y la insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
En reinserción social, en 2023, la CNDH expuso la deficiente separación entre procesadas y sentenciadas, inadecuada clasificación de las mujeres privadas de su libertad, así como en la organización y registros para el cumplimiento del plan de actividades.
Señaló además la insuficiencia en actividades deportivas y educativas, en la atención a personas adultas mayores, en personas con discapacidad, indígenas, de la comunidad LGBTTTI e insuficiencia en los programas para la prevención de adicciones y desintoxicación voluntaria.
Los aspectos a favor del centro fueron la ausencia de funciones de autoridad por parte de las mujeres privadas de su libertad (autogobierno o cogobierno), inexistencia de actividades ilícitas y de cobros o sobornos.
Otros aspectos positivos fueron la atención a personas que viven con VIH/Sida, la integración del expediente técnico-jurídico, la integración y funcionamiento del Comité técnico y la vinculación de las mujeres privadas de su libertad con la sociedad.










































