Debido a que la violencia política digital trasciende la vida de las mujeres, ya que lo virtual es real, y no se queda en ese ámbito, es necesario seguir trabajando en la capacitación para difundir qué es la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género. Ante el cúmulo de agravios, es necesario la ayuda de los medios de comunicación para que no se trivialice, porque también esa trivialización hace que no se entienda todavía el complejo concepto que esto representa.
Hoy es imprescindible acompañar a mujeres víctimas de violencia política en razón de género en el ámbito digital sin revictimizar, mediante el uso de herramientas tradicionales y no tradicionales, puede ayudar a que estos hechos sean entendidos en su marco contextual y, a quienes analizan procesos electorales, así como la violencia digital, a evidenciar el grado de afectación de esta violencia desde un marco de derechos humanos.
Especialistas coinciden que la violencia digital busca silenciar a los periodistas, así como obstaculizar el ejercicio periodístico y que los avances en la normatividad para garantizar la participación política de las mujeres, no se ha acompañado por un cambio en la narrativa de los medios de comunicación. Además, lo que pasa en el escenario virtual, es real y que la violencia digital contra las mujeres activa otras violencias.
Con ese propósito de coadyuvar en la prevención, investigación, persecución y sanción de la violencia política digital en razón de género, en Oaxaca se implementó el protocolo de coordinación interinstitucional para la identificación en internet de actos que amenacen la seguridad ciudadana y electoral.
Con ello, se busca fortalecer el conocimiento de los procesos de atención y seguimiento a las investigaciones relacionadas con conductas de violencia política digital y mediática, con la premisa de la protección de los derechos y la seguridad de todas las personas, incluyendo el ámbito digital, y continuar trabajando en conjunto con las autoridades competentes para garantizar un entorno seguro y libre de violencia política.
Efectos de sequía
La principal consecuencia de la sequía es la desertificación que se define como el conjunto de procesos por los cuales una región árida, semiárida o subsúmela seca, se degrada y a consecuencia pierde su capacidad para retener la vegetación y se convierte paulatinamente en un desierto. Entre los principales factores que desencadenan esta situación se encuentran la explotación insostenible de los recursos hídricos, que es causa de graves daños ambientales, incluidos la contaminación química, la salinización y el agotamiento de los acuíferos.
Pérdidas de la cubierta vegetal a causa de repetidos incendios forestales. Concentración de la actividad económica en las zonas costeras como resultado del crecimiento urbano, las actividades industriales, el turismo de masas y la agricultura de regadío. La causa principal por la que se producen las sequías es por la falta de lluvias o precipitaciones, por ello, el efecto sequía no se puede desvincular del concepto agua y cambio.
La degradación y desertificación de las tierras agrícolas mexicanas es un problema que amenaza alrededor de 80 por ciento de los campos e implica, entre sus consecuencias, una escasa generación de alimentos. También se debe a consecuencias de la falta de aprovechamiento sustentable de las tierras agrícolas.
Otros factores que influyen son carencia de humedad del suelo, disminución de reservas en embalses y acuíferos, ya que las sequías, siempre o casi siempre, producen un impacto directo y notable sobre la población humana.
Los efectos de la sequía no solo influyen en la agricultura, ganadería y otros sectores económicos de las comunidades vinculadas al ser humano sino que también tiene efecto en todos los organismos vivos. Esto significa que los daños se pueden producir, no sólo en los campos cultivados, sino también en los no cultivados, en zonas naturales protegidas y en la propia sociedad



































