Las actuales condiciones climáticas que imperan en el país obligan a impulsar tareas de reciclaje con el objetivo de crear conciencia entre la sociedad acerca de la importancia de tratar los desechos como corresponden, para no contribuir a enfrentar las modificaciones y así proteger el medio ambiente.
La cadena del reciclaje pasa por diversos puntos: Generación de residuos a todos los niveles de la cadena; manipulación de los residuos y separación de papel y cartón, vidrio, envases ligeros de plástico y de metal y Tetra Bricka; materia orgánica, genérico; CDs, medicamentos, neumáticos, entre otros.
Un desecho que se vuelve a introducir en el ciclo de vida, permite hacer un mejor uso de los recursos naturales, reducir el impacto medioambiental de nuestros hábitos de consumo e idear formas creativas de rediseñar nuestros objetos y darles nueva vida.
Urge enseñar a los estudiantes la importancia de separar residuos que permitan su correcto reciclaje y reutilización, elaborar material didáctico para explicar cómo reutilizar papel viejo y darle una segunda vida utilizando una prensa en forma de libro que consigue hacerlo de manera sencilla.
Asimismo, llevar a cabo propuestas de actividades y concursos escolares, además del calendario medioambiental para recordar, involucrar y poner en valor entre los alumnos y alumnas la importancia de cuidar el planeta.
A nivel industrial, el proceso de reciclaje se compone de tres etapas: recolección, clasificación y fabricación, desde un primer momento que se inicia en nuestras casas o en cualquier otro lugar hasta las siguientes fases, en las que se agrupan los materiales de desecho para luego seguir con el proceso hasta convertirlos en productos reciclados. Finalmente, volverán a venderse a los consumidores. Así, una y otra vez.
En nuestros hogares también podemos reutilizar un sinfín de objetos para darles una segunda vida, si bien han de sufrir una transformación, pues en otro caso se trataría de una reutilización.
Hay polarización
Aun cuando se pretende minimizar el clima de violencia en contra de candidatos y políticos a pocos días de la elección, van 41 candidatos o aspirantes que han sido asesinados y 12 dirigentes o funcionarios de gobiernos. La violencia político-electoral, entendida como cualquier tipo de violencia que busca perturbar los resultados de las elecciones, es el mayor desafío para la gobernabilidad democrática en las próximas décadas.
El nivel de violencia podría ser más grave; hay cifras aún no detectadas, pues quienes se dedican a revisar las actuales condiciones políticas y sociales aprecian un aumento de la violencia criminal-electoral desde 2022, con un pico en abril de 2024, proyectando un mayor aumento en mayo. Pero esa violencia no se limita al periodo electoral, y se han triplicado los casos en los últimos 10 años.
Lo que ha contribuido a la violencia política es la existencia y crecimiento de mercados ilícitos no convencionales, como la extorsión y el tráfico de migrantes.
Al no considerarse adecuadamente eso y las dinámicas de control territorial por parte del crimen organizado, el programa de protección a candidatos del gobierno federal no ha logrado el objetivo central.
Por ello se insiste que la violencia política afecta predominantemente al ámbito local, pues es a ese nivel en el que se concentran los ataques y las víctimas y además es donde se aprecia más el control territorial ejercido por el crimen organizado.
La tarea para apaciguar los ánimos y devolverle la civilidad a la contienda se vislumbra titánica debido a la polarización que existe en la sociedad mexicana, que elegirá el próximo 2 de junio a más de 20 mil servidores públicos, quienes se desempeñarán como presidentes municipales, diputados locales y federales, así como gobernadores y el próximo presidente del país.



































