La vinculación institucional en un tema prioritario como es el feminicidio es trascendental si se pretende alcanzar resultados, ya que en Oaxaca hay un alto índice de violencia de género contra las mujeres, por lo que se han impulsado actividades, programas y jornadas de prevención que se pretenden mejorar con el apoyo de diferentes organizaciones.
En nuestro estado como en todo el país, el objetivo es tener un panorama sobre el funcionamiento de la justicia para las mujeres, compartir buenas prácticas, dar a conocer las responsabilidades de las y los operadores de justicia en la emisión de las órdenes de protección y compartir cómo se da seguimiento a casos de violencia contra las mujeres.
Se necesita estrechar la coordinación interinstitucional para derribar los obstáculos que enfrentan las mujeres para acceder a la justicia, sobre todo cuando de 100 mujeres que experimentaron violencia por parte de su pareja actual o última, sólo seis presentaron denuncia. Además, muy pocos casos de violación llegan a un tribunal para ser atendidos, pero sólo un tercio de los agresores es procesado y sentenciado.
El acceso a la justicia y la sanción es probablemente uno de los mejores mecanismos de prevención de la violencia contra las mujeres, porque da un mensaje inequívoco de lo que la sociedad piensa y hace en relación con este que es el segundo delito más extendido en el país. En la medida en que vayamos garantizándoles a las mujeres el acceso a la justicia van a aumentar las denuncias, la confianza, las sentencias y con eso vamos a prevenir la violencia que al final es lo que más queremos.
Ante tales condiciones, es necesario impulsar procesos de formación y actualización continua para que los jueces puedan replicar dichos conocimientos en su actuación, se fomenten las buenas prácticas que favorezcan el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres dejando precedentes y jurisprudencias que permitan tener otra visión de justicia.
Atender migrantes
Entre las razones para emigrar más importantes están la búsqueda de mejores salarios, por el alto nivel de desempleo, la inestabilidad política y la corrupción. El movimiento de personas en masa que ha sorprendido al mundo, ha traído por consecuencia inseguridad, crisis económica e inseguridad alimentaria en las regiones en las que son detenidos los migrantes.
A su vez, ha provocado la afectación de los derechos humanos, violencia contra los mismos, ser presas de bandas delictivas, el aumento en las detenciones de menores no acompañados e individuos en la frontera entre México y Estados Unidos. Estas migraciones traen problemas a los países de origen y a los receptores, ya que implican retos para los gobiernos locales que deberán enfrentar a largo y corto plazo.
México como actor responsable, y además país de origen, tránsito, destino y retorno, requiere enfrentar este reto con acciones que impliquen esfuerzos integrales y multidimensionales.
Es necesario trabajar con responsabilidad y construir una visión, global y regional, basada en los derechos humanos, la corresponsabilidad y la valoración de las aportaciones de las personas que dejan sus lugares de origen para buscar nuevas oportunidades.
En este contexto la presencia de la caravana de migrantes en nuestro territorio vuelve a poner a prueba la capacidad del gobierno estatal y de la misma Federación para atender sus necesidades básicas de seguridad, agua potable y hasta atención médica para agilizar su tránsito y lograr que permanezcan el menor tiempo posible en nuestra entidad.
Brindar la atención necesaria ante la llegada masiva de personas en tránsito se ha convertido en un reto que exige un esfuerzo presupuestal y de recursos humanos, sin embargo, el objetivo debe ser agilizar el flujo migratorio para que continúen su camino con pleno respeto a sus derechos humanos.



































