BRICIA YOLANDA ARAGÓN VALDIVIA
Hemos iniciado este nuevo año, de hecho ya llevamos más de la mitad del mes de enero; el estar aquí y ahora es ya de suyo un gran logro, pues como he dicho en reiteradas ocasiones somos sobrevivientes de una pandemia, en un país donde no se tomaron las mejores decisiones para enfrentarla; en un país en el que hay un incremento escandaloso de casos de violencia en contra de las mujeres, en contra de los comerciantes, en contra de las personas en general como producto del crimen organizado, como producto de dar abrazos a los delincuentes.
Estamos llegando al final de un sexenio en el que como nunca, se ha polarizado fuertemente a toda la población, se ha logrado poner a los mexicanos uno contra otro; hemos vivido estos cinco años entre el todo o nada, entre el “quien no esté conmigo, está contra mí”; hemos vivido en la falta de respeto al derecho a disentir, a pensar diferente.
Pronto, en junio venidero tendremos la posibilidad de cambiar aquello que nos ha dividido, aquello por lo que nos hemos sentido vulnerados; sin embargo, para ello es necesario impulsar la participación de quienes tenemos la decisión en nuestras manos, la participación de los jóvenes que hoy por hoy son el grueso del padrón electoral y son también quienes menos votan.
Muchas sorpresas nos esperan en este camino que se abre ante nosotros. Cada elección, dicen los especialistas, es la más importante y grande de la historia, pues cada una es diferente en sí misma, contiene circunstancias distintas, inéditas y únicas; por distribución etaria, por cantidad de puestos a elegir, por cambios en las leyes electorales, por el tema de inseguridad para los candidatos, en fin, son muchos los elementos que hacen a cada una de las elecciones, y en este caso a ésta que se avecina, única e histórica.
En estos momentos nos encontramos ya en el período de “intercampaña” que inició el pasado 19 de enero y finalizará el 29 de febrero. Esta etapa es un espacio para que los partidos políticos resuelvan posibles diferencias sobre la selección interna de sus candidatas y candidatos a los diferentes cargos de elección popular, así como para permitirle a la autoridad electoral revisar el cumplimiento de requisitos de las solicitudes de registro de las postulaciones. Esto como mero trámite pues los tres precandidatos presidenciales son únicos y no tienen competencia.
A pesar de lo anterior, las reglas son las reglas y deberán cumplirse. Durante este lapso, las personas aspirantes no pueden aparecer en spots, debates o mesas redondas o de análisis de radio y televisión, en donde esté presente más de una o un precandidato. Del mismo modo, el contenido de su propaganda sólo puede tener un carácter informativo.
De no respetar lo estipulado por la ley, puede acusarse al candidato de incurrir en actos anticipados de campaña, y para que esto ocurra se deben evaluar tres requisitos: un elemento personal: o sea, que los realicen los partidos políticos, así como sus militantes, aspirantes, precandidatos o candidatos. Un elemento temporal: es decir, que acontezcan antes, durante o después del procedimiento interno de selección de candidatos y previamente al registro constitucional de candidaturas. Y finalmente, un elemento subjetivo: que tengan el propósito fundamental de presentar la plataforma de un partido político o coalición, o promover una candidatura para obtener el sufragio de la ciudadanía en la jornada electoral.
De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE) sí se permite la difusión de propaganda política, la cual tiene como finalidad presentar la ideología, principios, valores o programas de un partido político en general, para generar, transformar o confirmar opiniones a favor de ideas y creencias; o bien, invitar a la ciudadanía a formar parte de este, con el objeto de promover su participación en la vida democrática del país o incrementar el número de sus afiliados.
Los candidatos tendrán que ser ingeniosos en los promocionales de radio y televisión, ya que es válido que se incluyan referencias a temas de interés general y con carácter informativo, siempre y cuando no se haga uso explícito de llamados a votar, a favor o en contra, o referencias expresas a candidaturas y la plataforma electoral del partido político que difunde el promocional.
El INE resalta que “es pertinente resaltar que la alusión genérica al cambio o continuidad de una política pública no supone una afectación grave o irreparable al principio de equidad en la contienda electoral, en tanto que no es un llamamiento al voto”.
La libertad de expresión de las y los precandidatos, así como de las candidaturas, al igual que el derecho de los medios de comunicación para ejercer su labor periodística al realizar entrevistas, según el INE, están salvaguardados en todo momento.
Por ende, durante este periodo, los medios de comunicación podrán realizar entrevistas y difundir piezas noticiosas sobre los partidos políticos, coaliciones, precandidaturas y candidaturas postuladas, con respeto absoluto a la equidad y a las disposiciones sobre la compra o adquisición de tiempo aire en la radio y la televisión.
De igual forma, de acuerdo con criterios del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, las precandidaturas o candidaturas pueden asistir a actos privados y reuniones en los que expongan temas generales y de interés público, siempre que no llamen al voto ni se incurra en actos anticipados de campaña.
Iremos viendo, mientras transcurre este periodo, cómo se van desarrollando los acontecimientos y sería muy bueno que todos pusiéramos interés en el proceso, pues el futuro de nuestro México está como la moneda en un “volado”: en el aire.































