“Interrumpirlo sería la peor decisión que podríamos tomar, Moscú debería dominar todas las tecnologías”, estimó el director general de Roscosmos.
Para él, la primera sonda que lanzó Rusia a la Luna desde 1976 se estrelló en el satélite terrestre “principalmente” porque Rusia “interrumpió su programa de exploración espacial durante casi 50 años”.
“La experiencia incalculable acumulada por nuestros predecesores en los años sesenta y setenta se perdió casi por completo y el traspaso de conocimientos entre las generaciones no tuvo lugar”, se lamentó Yuri Borísov.
El accidente se produjo porque un motor de la sonda no se apagó según el programa y “funcionó durante 127 segundos en vez de 84”.
Una comisión especial fue formada para investigar las causas exactas del accidente, añadió Borísov.











































