La punta de flecha, que mide 39 milímetros de longitud y pesa 2.9 gramos, fue descubierta en Mörigen, una localidad situada a orillas del lago de Bienne, en el noroeste del país. No obstante, hasta ahora no se había confirmado la procedencia extraterrestre del material con el que fue producida.
Es extremadamente raro encontrar objetos de metal hechos de meteoritos anteriores a la Edad de Hierro, que comenzó en Europa alrededor del siglo VIII a.C. Hasta la fecha, solo se han confirmado 55 de estos objetos en todo el continente europeo y África.
Cerca del lugar donde se encontró la punta de flecha, impactó el famoso “meteorito de la Montaña de Douanne” hace 170.000 años, dejando más de 2.000 fragmentos rocosos. Sin embargo, los científicos han descartado que la punta de flecha sea de este meteorito.
Es más probable, según los expertos, que el hierro utilizado provenga del “meteorito de Kaalijarv”, un objeto de gran tamaño que cayó a la Tierra hace unos 3.500 años, impactando en lo que hoy es Estonia y dejando varios cráteres de hasta 100 metros de diámetro.
Dada la gran distancia entre Estonia y Suiza, los arqueólogos sugieren que la punta de flecha pudo haber llegado a Europa central a través del comercio, ya que en aquella época, el hierro debía ser un material especialmente raro y valioso.
La punta de flecha será exhibida en una exposición sobre la Edad de Bronce en el Museo de Historia Natural de Berna, desde febrero de 2024 hasta abril de 2025.












































