Este 4 de abril por la noche, un sistema de tormentas generó condiciones de clima severo en los estados del sur hasta el medio oeste superior de Estados Unidos, incluyendo áreas que quedaron devastadas por tornados durante la semana pasada. La tormenta trajo consigo tornados, granizos grandes y fuertes vientos en Iowa, Missouri e Illinois. Desde Nebraska hasta Michigan, se han registrado 190 informes de tormentas severas, incluyendo 9 informes de tornados y más de 150 informes de granizo.
Por otro lado, los tornados han afectado a Iowa e Illinois, y se espera que haya más desde esta mañana en Arkansas y Missouri.
Los meteorólogos están preocupados por tornados nocturnos especialmente peligrosos que podrían azotar partes de Arkansas, Oklahoma y el sur de Missouri durante la noche, lo que podría causar más destrucción en áreas ya afectadas por los tornados y tormentas mortales de la semana pasada que mataron a 32 personas.
La primera ronda de tormentas comenzó en la tarde del martes y trajo consigo granizo gigante. Davenport, Iowa, reportó granizo de 10 centímetros, apenas más grande que una pelota de beisbol, mientras que Oswego y Aurora, ambos suburbios al oeste de Chicago, vieron granizo del tamaño de una pelota de béisbol y de billar, respectivamente.
Más de 45 millones de personas, desde Dallas hasta Milwaukee, enfrentan amenazas climáticas severas de vientos dañinos y posibles tornados. Alrededor de 3 millones de personas estuvieron bajo vigilancia de tornado en partes de Illinois, Iowa y Missouri hasta las 22:00 horas según el Servicio Meteorológico Nacional, lo que generó la amenaza de tornados, granizo extenso y ráfagas de viento de hasta 112 km/h.

Tormentas en el sur y el centro-norte dejan 32 muertos
Los habitantes de una amplia franja de Estados Unidos evaluaban desde el pasado domingo la destrucción causada por las fuertes tormentas que generaron posiblemente decenas de tornados desde el sur y el centro-norte hacia el noreste.
Las tormentas se abrieron paso por la capital de Arkansas y también provocaron que se desplomara del techo de una abarrotada sala de conciertos en Illinois, sorprendiendo a personas de toda la región por la magnitud de los daños.
El mandatario había declarado previamente zonas de desastre en varias partes del país, poniendo a disposición recursos federales y ayuda financiera para la recuperación.
La gobernadora de Arkansas, Sarah Huckabee Sanders, ya había declarado el estado de emergencia y activado la Guardia Nacional. Al menos cinco personas murieron en el estado. Los tornados en 11 estados destruyeron casas y negocios, derribaron árboles y arrasaron vecindarios.









































