*Detienen al procurador Jesús Murillo Karam, quien fabricó la verdad histórica de Ayotzinapa
*Sale de prisión Rosario Robles; firmará cada 15 días. Empiezan las jugadas fuertes.
Para quienes están pendientes del calendario, este año ya se acabó. Iniciamos agosto, septiembre se va en puras fiestas por el mes patrio y en diciembre empiezan las posadas y las vacaciones. Se fue el 2022. Muchos han de lamentar haber perdido este año y los anteriores quejándose de la administración de Andrés Manuel López Obrador, buscando todo tipo de defectos a sus acciones de gobierno. Otros darán gracias de que ya le falta menos tiempo en el gobierno y que en pocos años poca gente va a recordarlo. Por lo pronto, un grupo de malnacidos muestran su falta de ética y principios para atacar a un joven, solamente porque su papá es el presidente de México. Así ha sido desde hace tiempo, un pequeño grupo de mal paridos atacan a los hijos y a la familia de los presidentes o de los hombres poderosos. Hemos vuelto a ver como se publicitó la llegada al Aeropuerto de Londres para tomar el avión que conduciría a la Ciudad de México, al hijo menor del presidente. El joven viajaba solo, lo fue a dejar el personal de la embajada mexicana y llevaba una bolsa de viaje. Los comentarios burlones hablaban de la austeridad franciscana que había anunciado hace unos días el presidente, como si viajar en avión, y usar tenis de marca fuera un delito.
Las burlas de las personas, a los mandatarios y sus familiares se manifiestan principalmente en los países como Italia, Francia y México. Quién sabe a qué se deba esta mente compleja. Se les acusa a los presidentes de ser homosexuales, rateros y de permitir enriquecer a sus allegados. Ahora en México, como hace sexenios la han agarrado contra los hermanos e hijos del presidente quienes para no estar en el corazón de la tormenta han puestos negocios particulares o atienden asuntos en despachos que no tienen nada que ver con el sector público. Nunca en mis ochenta años de vida, había visto que se atacara a un mandatario con tal dureza, los cuestionamientos han sido de todo tipo y falsos.
Lo verdaderamente trágico es la alianza que se ha hecho el crimen organizado y los políticos conservadores. Los ataques personales políticos están perfectamente coordinados con las acciones de violencia. Alguien da la señal de arranque y en diversos estados del norte y del centro del país se desatan acciones terroristas contra la población civil, que ni la debe y ahora si la teme. La semana que concluye fue una muestra palpable de lo orquestada que están estas acciones, en seis estados se asesinaron a más de 21 personas. Solo los ciegos no ven esa alianza que tienen estas mafias. Era Verdad lo que me dijo José Luis Porras, cuando gano, AMLO hace 4 años. “No importa, no lo van a dejar gobernar”.
Pero, en fin, aquí estamos terminando emocionalmente un año, conscientes como dice Mark Twain de que ninguna cantidad de evidencia persuadirá a un idiota.
El carbón. Tesoro y maldición
Desde que conozco el estado de Coahuila me entero periódicamente de una serie de tragedias en la región carbonífera: explosiones en las minas, inundaciones, derrumbes, incendios. Una parte importante de la actividad minera tal como la realizamos en esta parte de México entraña una seria de riesgos que lamentablemente ponen en peligro la vida de los trabajadores. Y no es porque no exista una regulación para ofrecer seguridad a los mineros, lo que ocurre es que la ambición de los dueños de las concesiones mineras crea una serie de riesgos para los trabajadores, quienes trabajan en condiciones de alto riesgo. Desde hace años cuando hay una explosión no hay la menor esperanza de que saliera alguien vivo. Todos resultan muertos.
Si la cantidad de recursos que se destinan a rescatar a los mineros accidentados, se destinaran a prevenir accidentes, a fortalecer las medidas de seguridad y a preparar a los mineros tendríamos menos accidentes y seguramente menos muertos. Pero parece que no es así, que en la región los accidentes en las minas los ubican en el escenario de los trabajos de alto riesgo y los mineros son una raza fuerte y arriesgada que vive en constante peligró y eso como una característica de la región parece que se convierte en un orgullo. No me explico de otra manera, porque no se extreman las medidas de precaución y se desecha trabajar en minas de alto riesgo o en los llamados pocitos cómo fue la zona donde ocurrió este accidente. Fin


































