El número de niños refugiados está creciendo en el mundo y ahora representan más de la mitad de las víctimas de violencia, persecución y discriminación que han tenido que abandonar su país para salvar la vida, dijo hoy el responsable de protección en la Agencia de la ONU para los Refugiados, Volker Turk.
El responsable expuso ante el Comité Ejecutivo de ACNUR la situación mundial relativa a la protección o desprotección de refugiados, así como de solicitantes de asilo, desplazados internos y apátridas, que recaen en parte bajo la responsabilidad de este organismo.

El año pasado 64.000 niños solos y separados de sus familias fueron detenidos en las proximidades de la frontera entre México y Estados Unidos, mientras que los niños sirios refugiados totalizan más de 2,4 millones, y un millón los que han huido de Sudán del Sur.
Por otra parte, el responsable en ACNUR criticó el uso de cierto lenguaje e insultos para referirse a los refugiados, a los que cada vez con más facilidad y sin ninguna razón válida se describe como terroristas o criminales.

“Temas muy sensibles se sacan del bolsillo para ganar votos, para desinformar y crear chivos expiatorios, generalmente de una manera que deshumaniza y genera divisiones”, declaró ante 150 representantes de gobiernos, organizaciones internacionales y ONG que participan en la reunión anual de ACNUR.
De manera general, Turk denunció las continuas violaciones de las normas internacionales sobre refugiados.
Las más graves que mencionó fueron ataques militares o la deportación de familias a lugares donde sus vidas corren peligro, situaciones que ocurren “en todas partes del mundo“, denunció, sin nombrar países.











































