Una ciudad educadora
Gobernar una ciudad es una tarea complicada, hay que tener en cuenta los derechos individuales, los colectivos y las reglamentaciones de cada lugar, sobre todo los usos y costumbres en una localidad como la nuestra que está considerada y catalogada como Patrimonio de la Humanidad. Oaxaca, en los últimos seis años, ha sufrido un deterioro general en su infraestructura urbana, en los derechos de los ciudadanos, en la falta de atención a las vialidades y al sistema de transportes. Es una ciudad abandonada por la corrupción, la incapacidad y la falta de compromiso.
Recuperar sus niveles en infraestructura, calidad de vida, belleza y derechos humanos se antoja difícil, cuando no imposible. La ciudad enfrenta una infraestructura abandonada, una violación permanente a los derechos de sus habitantes y una mala administración caracterizada por la corrupción. Lo más grave es que se había perdido en la ciudad en espíritu de crítica y autocrítica a las protestas de la ciudadanía, nadie les hacía caso.
No sé quién inventó aquello de que los primeros cien días de gobierno tenían que estar llenos de planteamientos, iniciación de obras y señalando los objetivos que se proponen lograr las nuevas administraciones. De acuerdo con esa tradición, Francisco Martínez Neri ha planteado cuáles serán las grandes líneas de su gobierno y quiénes serán los encargados de ejecutarlas. Como la idea es a Dios rogando y con el mazo dando, se ha empezado a trabajar en cada uno de los planteamientos en estos primeros treinta días. El esquema de trabajo del gobierno de la administración municipal ha quedado establecido El programa es ambicioso, novedoso y ataca los principales problemas de la ciudad.
Uno de los problemas básicos es el mal estado en que se encuentran las calles en todo Oaxaca, por la cantidad desorbitada de baches y topes que existen en la ciudad. A la temporada de lluvias se une la mala calidad con que se han hecho los trabajos de pavimentación. La lluvia, los camiones excedidos de peso, los temblores de tierra generan multitud de baches. Oaxaca es una de las ciudades que ha invertido millones de pesos por cada calle y es una de las ciudades con mayor cantidad de baches en el país y mala calidad en la pavimentación. Dudo que en otras ciudades se haya invertido tanto dinero en el cambio de los pavimentos y banquetas como en el primer cuadro de Oaxaca.
Sin embargo, tenemos uno de los peores sistemas de vialidad, un desorden donde los taxistas imponen su voluntad, los camiones son insuficientes y en mal estado y las calles se encuentran saturadas. Es una ciudad única en el mundo en su totalidad llena de baches y de topes. Por eso, el primer programa del municipio fue Bacheo Va, que se inició en el norte de la ciudad y va a llegar a todos lados para solucionar los problemas en el corto plazo. Por lo pronto se ha calculado que en 90 días la ciudad quedará libre de baches. Hasta que lleguen las lluvias.
En los países en vías de desarrollo uno de los principales problemas es el desempleo que genera el comercio ambulante que sustituye la falta de empleos El ambulantaje es una forma de autoempleo, existe hasta en los países desarrollados porque genera ganancias inmediatas y aunque son esporádicos, permite sobrevivir. Lo practican los migrantes y los grupos sociales más abandonados del desarrollo. También comerciantes abusivos que instalan cadenas de puestos y emplean gente con salarios de hambre. En Oaxaca existen tres censos de vendedores ambulantes que se han levantado en este siglo y permiten ver que en los últimos años existe un crecimiento explosivo de esta forma de comercialización.
La falta de inversión y de empresas que creen empleos permanentes, el atraso estructural en que se ha desarrollado las distintas regiones del estado, propician que exista una de las mayores migraciones de oaxaqueños a otros estados, donde existe falta de mano de obra, y principalmente a los Estados Unidos. Lamentablemente tenemos un crecimiento del comercio impresionante, un sector terciario de la economía que no produce y nada más actúa como intermediario entre el productor y el consumidor. No hay solución a este problema, ni en el mediano, ni en el corto plazo.
El comercio ambulante ha tomado carta de naturalización en las distintas poblaciones y entre mecanismos de corrupción, exceso de pobres y la imposibilidad de terminar con este fenómeno, se ha diversificado y ahora vemos camiones, camionetas pequeñas y triciclos que venden artículos comestibles sin ningún problema. Se establecen en la vía pública, basta darse una vuelta por El Llano para ver cómo han proliferado una serie de pillos que se han adueñado de la vía pública.
Ante la imposibilidad de desaparecerlos propuse que se les ubique en algunas calles, donde exista un control y el número de vendedores se limite. Hay que impedir que crezcan cada día y tomen nuevas formas. Existen en la ciudad una serie de vehículos de dos y cuatro ruedas que han tomado el parque de El Llano y calles estratégicas para instalarse y en las tardes y noches. Ofrecen y venden sus mercancías. Todo parece indicar que nadie los controla. La regularización del comercio informal será sin duda alguna un reto formidable para la nueva administración. Por lo pronto se ha instalado un registro, que no es para otorgar permisos, sino para realizar un diagnóstico, pero que tendrá que ser un punto de partida.
Una novedad son los cursos en inglés para los policías con el objeto de que puedan resolver consultas sencillas de los turistas. Serán cursos prácticos. Otros resultan novedosos el programa de rescate de las bellísimas fuentes de agua que están destrozadas. La acción de gobierno es una acción totalizadora e integral existen proyectos y programas que se han instaurado como el no uso de la fuerza pública, el del Instituto municipal de las mujeres, el Rescate del Centro histórico para ti, la Primer feria de educación ambiental, la Biblioteca circulante y todos aquellos que vayan surgiendo en una ciudad que busca convertirse en Una ciudad educadora. FIN.



































