Pastizales, maleza, cristales rotos, agua estancada y con desechos son la muestra del abandono en que han permanecido por más de cinco años las instalaciones de la alberca olímpica en el parque El Tequio.
Pensada como un espacio para impulsar la natación como deporte de alto rendimiento, la alberca sigue sin ser atendida, pese a que en enero de 2018 la actual administración externó la intención de rehabilitarla.
El complejo fue inaugurado en el año 2002 durante la administración de José Murat, con un monto de más de 14 millones de pesos. En 2018, el actual gobierno de Alejandro Murat, anunció la propuesta de remodelarla y modernizarla con 32 millones de pesos.
Sin embargo, al menos desde 2016 permanece en un estado deplorable que se acentúa día a día. En ese entonces el gobierno estatal reconocía fisura en el vaso de la alberca, con una pérdida de 30 mil litros de agua mensuales; deterioro de acrílicos, herrería de cabeceras laterales, barandales, puertas de acceso y rejillas de desagüe, así como más del 80 por ciento de pintura en mal estado a causa de la humedad.
Las filtraciones prevalecen en paredes, techo de oficinas administrativas, consultorios, baños y vestidores.
El IMPARCIAL constató los daños en el complejo durante un recorrido este fin de semana, en donde además se observó basura, grafitis, daños en paredes, en el piso y en el cuarto de máquinas. En el inmueble a cargo de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecude), la alberca está prácticamente convertida en lodazal.
Pista de tartán, en el olvido
Al igual que diversas áreas del parque El Tequio, la pista de tartán es una de las que mayor daño presenta. Las grietas y baches son evidentes en la pista.
“Es en la que yo corría, pero está llena de monte y se cerró”, cuenta Luz Elia, quien por varios años ha acudido cada fin de semana a ejercitarse en el complejo deportivo.
“Ya no podemos correr ahí”, subraya al originaria de Santa Cruz Xoxocotlán, quien ha optado correr ahora por otra de las áreas.






































