El reconocido periodista, Benito García Hernández, siempre estuvo al pie del cañón, con su pluma fuente y su inseparable minilibreta, presto a registrar cualquier incidente que pudiera ser noticia.
Hombre de carácter fuerte, con revólver al cinto, impositivo y con gran olfato periodístico, no dejaba pasar la ocasión para alentar la preparación intelectual del reportero y los conminaba a leer todo tipo de lectura. “No pueden ser idolillos de barro”, pregonaba. Armando Pérez Montaño llegó como aprendiz, destacando rápidamente en redacción.
Inquieto y dinámico, Juan Manuel Vignon, inició sus lides reporteriles salpicadas de innumerables anécdotas. Más tarde emigró a la capital del país para enrolarse en un diario de circulación nacional.
Cronista de deportes, Jorge Torres García, hizo del beisbol su pasión y la plasmaba en las páginas de EL IMPARCIAL, donde contaba lo sucedido en los partidos que se disputaban en el estadio “Eduardo Vasconcelos” y sus anexos.
Fue Leandro Hernández Romero, viejo reportero, colaborador de este diario con su seudónimo “Hernán Merolea”, su amigo de toda la vida, quien le sugirió que sus notas las firmara por García Torres, pues tendría mayor impacto. Así se quedó.
De un particular estilo, Guillermo Castillejos Ávila fue un reportero que formó parte de las “infanterías” del diario. Siempre con su libreta en mano y más tarde con su grabadora, registró puntualmente los sucesos de esos años.
Everardo Ramírez Bohórquez publicó “Gentes y Cosas de Oaxaca”, resumen semanal de actividades en nuestra capital y que, como Cronista de la Ciudad, ofrecía puntualmente a los lectores. Arcelia Yáñiz fue colaboradora cuya sapiencia enriqueció los contenidos, pues sus artículos sobre diversos temas oaxaqueños despertaron el interés de los lectores.
Don Everardo, siempre de “perilla y pendón”, cuidaba a más no poder sus escritos, estricto en la redacción no perdonaba un error en su publicación. Siempre atento, amable, en sus inicios había sido reportero, recordaba que había que ser fiel a las convicciones y a sus amigos. Doña Arcelia y Don Everardo, fundadores del Periódico Oaxaca Gráfico, cuyo propietario era el visionario empresario Don Luis Sarmiento; a la desaparición del periódico emigraron a la redacción de EL IMPARCIAL…
Con una vasta experiencia en las tareas periodísticas, Paulino Velásquez llegó efímeramente a la redacción del diario a aplicar sus conocimientos. Después de haber transitado por un periódico capitalino, no dudó en compartir vivencias con quienes formaban parte de las infanterías.
Con olfato de reportero, sagaz y aventurero, Lorenzo Jaime Hernández siempre estaba al alba en busca de cualquier información. Presumía sus contactos para conocer antes que nadie de algún suceso en nuestro estado.
El prestigiado columnista, Carlos Ramírez, inició también su recorrido en EL IMPARCIAL.







































