En el Hospital General “Dr. Aurelio Valdivieso” el creciente flujo de personas con SARS-CoV-2 ha hecho crisis, el nosocomio está saturado y las 6 a 8 camas destinadas para esos pacientes en el área Covid-19, ubicada en el primer piso, están ocupadas desde principios de julio, señalaron fuentes extraoficiales.
De acuerdo con empleados, se han recibido a los pacientes pero deben esperar en pasillos o en espacios hasta que sea desocupada una cama. El área destinada es la antigua zona de urgencias para adultos, frente a la Facultad de Medicina de la UABJO.
Explicaron que las y los médicos están extenuados, cansados, pues en algunos casos, deben trabajar jornadas de hasta 72 horas para atender a la demanda que “lejos de disminuir, ha ido creciendo”, ello genera mayor demanda de servicios, de medicamentos, ropa de enfermería, limpieza y para extremar precauciones.
Reiteraron la queja recurrente: la falta de medicamentos. Se carece de jeringas, gasas, fármacos sueros y ahora reciben pacientes de todas las edades. Los familiares de quienes arriban con su paciente son sometidos a pruebas rápidas de Covid y, si dan positivo, son enviados a sus casas; sin embargo, quienes son referenciados del interior del estado se ven obligados a pasar el día y la noche en las afueras del nosocomio, indicaron las fuentes.
Quienes llevan sobre sus hombros la carga de trabajo son los médicos residentes e internos. “Hay cansancio por las largas jornadas y el incesante arribo de pacientes”. Aseguraron que, en comparación con la primera y la segunda ola, se ha reducido en índice de mortalidad.
EN EL IMSS
Por tercera semana consecutiva la Unidad de Medicina Familiar 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social mostraba una larga fila de derechohabientes sobre la calle de Jacobo Dalevuelta y doblaba sobre Reforma y que asistían con indicio o síntomas de Covid-19, para ser valorados, atendidos o, si fuese el caso, derivados a otras instancias del instituto para recibir tratamiento.
En un recorrido realizado por EL IMPARCIAL por el perímetro de la clínica situada frente a la parte norte del Jardín Cozatti, fue posible observar más de 50 personas esperando turno.
Sin embargo, contrario a los primeros meses de la pandemia, en esta ocasión el IMSS no ha colocado filtros sanitarios y las personas son recibidas por los policías auxiliares que brindan sus servicios a la institución, incluso, las personas pueden ingresar hasta el interior del nosocomio a pesar de los síntomas que presentan.
En el nosocomio se ha ampliado a tres médicos, con enfermeras y personal de apoyo, para intentar satisfacer la demanda, que se ha incrementado desde hace tres semanas. Algunos de quienes arriban deben ser derivados al turno vespertino luego de realizar una fila de horas y, desde la semana pasada, se ha abierto un turno nocturno que toma la batuta desde las 21 horas, se pudo confirmar.






































