Tan solo en la capital oaxaqueña, la pandemia por Covid-19 generó un aumento de personas en situación de calle hasta en 50%, sin registro ni atención de las autoridades competentes desde el año pasado.
Con recorridos diarios que realizan en diferentes zonas de la Ciudad en la atención de personas que así lo requieran, integrantes de la Brigada de Rescate y Salvamento de Oaxaca (BRYSO), así como del Grupo Alpha, aseguraron que el incremento de personas en situación de calle es mayor en personas adultas y de la tercera edad.
Judith Treviño Arriaga, fundadora e integrante del Grupo Alpha, afirmó que el censo que tiene el DIF de Oaxaca de Juárez de este sector de la población apenas refleja parte la situación de este grupo vulnerable.
Expuso que el número de personas en situación de calle es mayor a los 230 que el DIF municipal contabilizó en 2019, con un aumento acelerado a partir de la pandemia y sin posibilidades de ingreso a un albergue, ante el rechazo y cierre de estos por prevención de contagios.
A esto se suma la dificultad que presenta este sector por carecer de familiares que puedan hacerse cargo de los gastos de atención de ingresar a un albergue o requerir atención médica, por lo cual son constantemente rechazados de instituciones de salud.
En 2020, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se tuvo un registro de 215 personas en situación de calle en todo el territorio oaxaqueño, pero con alojamiento de asistencia social, como casas hogar o albergues.
Por este contraste en cifras y estimaciones, Oaxaca podría presentar subregistro, cuya atención es competencia de cada autoridad municipal por medio de organismos como el DIF, que se encargan de la atención de grupos vulnerables.
Apenas en 2019, el DIF municipal de Oaxaca de Juárez informó que al recabar datos en las 13 agencias municipales y de policía de la Verde Antequera, se contabilizó un total de 230 personas en situación de calle, de las cuales, 210 son hombres y 20 mujeres. De estos, 32 son adultos mayores, 197 adultos y un menor de edad.
En ese año, se garantizó atención oportuna a personas que presentaban casos críticos y que requerían un tratamiento especial, siendo canalizados a centros de rehabilitación y hospitales. “A todas las personas censadas se les da un seguimiento, así como acompañamiento médico, psicológico e incluso psiquiátrico en los casos que así lo requieran”, expuso el municipio.






































