Francisco tuvo la mejor intención de apoyar a Heriberto y su acompañante a cambiar unos dólares, pues supuestamente les urgía hacer un pago con moneda nacional; momentos después, descubrió que se trataba de un robo.
La víctima, de 58 años de edad, se encontraba en la calle Nuyoo esquina con Bravo, del centro de Huajuapan, aproximadamente a las 14:00 horas.
En ese momento se le acercaron dos personas, quienes le suplicaron que los apoyara debido a que les urgía cambiar unos dólares pero no habían podido hacerlo y necesitaban del apoyo de alguien que tuviera credencial de elector.
Francisco accedió a ir a una institución a cambiar los dólares, y ellos a cambio le pidieron que dejara su mochila, con eso, supuestamente garantizaban que no se iría con los dólares o los pesos, una vez que los cambiara.
Descubre el engaño
Sin embargo, caminó pocos metros cuando volteó a donde se quedaron los dos ciudadanos y vio cómo uno de ellos le hizo señas al otro y en ese momento se echó a correr llevándose la mochila.
Francisco se acercó de inmediato a quien después se identificó como Heriberto y le preguntó a dónde había ido su acompañante, a lo que respondió que no sabía, que no lo conocía.
La víctima se molestó y preocupó porque al interior de la mochila llevaba 4 mil pesos en efectivo, dos celulares y documentos personales, así que le exigió a Heriberto que le devolvieran sus pertenencias.
Intentaba evadirlo
El acusado comenzó a caminar rumbo a la avenida Venustiano Carranza mientras Francisco iba tras él y pedía a la gente que le hablara a la Policía Municipal.
Una mujer que vio los reclamos llamó al 911 y enseguida llegaron elementos de la corporación de seguridad, quienes, tras escuchar la versión del afectado, aseguraron a Heriberto, de 34 años de edad.
Lo trasladaron al cuartel de seguridad pública municipal, donde lo dejaron a disposición del juez calificador para que determine su situación.
Cerca del banco
Generalmente, los ladrones trabajan en equipos de tres en los que se incluye al menos dos mujeres.
Cualquier temporada del año es buena para que los “paqueros” entren en acción y sorprendan a sus víctimas con singulares engaños, de ahí que se recomienda a la población que se mantenga alerta a la hora de salir de un banco.
Los sentidos de estos ladrones que trabajan en equipo, se agudizan a la hora de hacer canjes en alguna institución bancaria y salir a la calle, es el escenario ideal para los engaños.
La avaricia es la herramienta fundamental de los timadores, que buscan incautos previamente detectados con importantes cantidades de efectivo y que mediante un truco, son tentados para duplicar su dinero con el menor esfuerzo.
Los registros de las corporaciones policiacas señalan que son escasos los delitos cometidos por este tipo de estafadores, pero sólo la víctima es la principal afectada que por vergüenza muchas veces no denuncia, de ahí el llamado para mantenerse alerta y mediante una descripción, poder conocer a un “paquero” en acción.
Normalmente los timadores actúan con clientes de bancos y en ocasiones, desde el interior del inmueble, hacen la selección de su víctima, que no tiene precaución en ocultar el dinero que recibe y llama la atención de los maleantes.
También puede ser a unos pasos de distancia del banco, en calle, donde los “paqueros” empiezan su espectáculo, ya que la mayoría de las veces actúan dos o tres personas, incluido niños.
“Señora se le cayó este paquete”, “oiga, no vio donde se me cayó una bolsa con dinero”, o “mire, me encontré este dinero tirado, vamos a dividirlo”, palabras más o palabras menos, son algunos de los “ganchos” que utilizan los ladrones para engañar a su víctima.
El primer tipo simula que encontró un dinero y muchas veces deja ver un paquete donde sólo hay algunos billetes en la parte visible y el resto son recortes de papel revista o periódico. La cantidad siempre es atractiva y se le ofrece a la persona que saben trae consigo una buena suma de dinero.
Después del ofrecimiento, aparece un segundo actor, que bien puede preguntar si no han visto algún dinero y retirarse para darle certeza a la víctima; también está la persona que acusa de robo al propietario del dinero y le pide que le muestre su dinero para poder contarlo, ahí es cuando se hace el cambio de paquete.











































