Problemas de lenguaje, falta de documentación y falta de oportunidades en la población infantil migrante para continuar sus estudios, son algunas de las variables que detectado AVSI México en los menores en tránsito por Oaxaca.
De acuerdo con la Asociación de Voluntarios para el Servicio Internacional (AVSI), a través de apoyo a los albergues de migrantes en la región del Istmo de Tehuantepec y otras entidades se atiende a la población vulnerable.
A través de un foro digital, Silvia Guerrero coordinadora del proyecto Inclusión Digna manifestó que se lleva a cabo la asistencia técnica a los albergues para la formulación e implementación de modelos de cuidado alternativo y educativo a niños, niñas y adolescentes acompañados y no acompañados.
Sumado a que han puesto en marcha, los procesos de formación dirigidos a los funcionarios del albergue en: capacidades de gestión; monitoreo, recolección de datos y atención integral a niñez y adolescencia migrante.
Y en atención a la actual contingencia por Covid-19, se dota de despensas a las familias de migrantes refugiados, así como la distribución de productos de limpieza a albergues con quiénes se revisan los protocolos de contingencia.
Detalló que los migrantes y sus hijos se quedan más tiempo ya no solo en los albergues, sino en los alrededores y por eso apoyan a las personas en tránsito que habita en las cercanías.
Guerrero anotó que el modelo educativo busca fortalecer su esquema educativo sin importar la estancia o temporalidad y se les va a brindar apoyo con actividades lúdicas, kits escolares y de alimentación.
Advirtió que la crisis del Covid – 19 acentúa las cifras de abandono escolar y desempleo, por tal motivo, los proyectos de la sociedad civil contemplan acciones que permitan a las juventudes contar con igualdad de oportunidades educativas y laborales.
Por lo que, los proyectos buscan incentivar la colaboración entre el sector empresarial y el sector juvenil a través de formación profesional que permita a las juventudes la inserción en condiciones dignas, justas y seguras.
Estimó que la pobreza y el rezago educativo traen consigo graves consecuencias para los jóvenes de grupos vulnerables, ya que limitan sus habilidades y herramientas para insertarse en el mercado laboral.










































