Con el inicio de la temporada de estiaje en el estado ha comenzado el suplicio de miles de capitalinos quienes por segundo año consecutivo enfrentan la pandemia con escasa agua potable.
Y es que la población en distintas zonas de la capital mantiene el reclamo por el prolongado tandeo que mantiene el operador de agua en la capital dado que han pasado más de tres semanas sin el vital líquido.
EL SUMINISTRO DISMINUYE
Ante la falta de un suficiente volumen de agua potable, el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO) suministra agua una vez cada dos semanas en las partes bajas y hasta tres o cuatro semanas a las partes altas.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la temporada de estiaje normalmente se presenta a inicios febrero y se agudiza en el mes de mayo debido a que las temperaturas en el ambiente se incrementan.
“Estamos ante el inicio del estiaje propio de esta temporada del año, de ahí la necesidad inmediata de revisar que la infraestructura con que se surte el agua a la población opere normalmente”, destacó la dependencia.

¿QUÉ ES EL ESTIAJE?
El estiaje es el nivel de caudal mínimo que alcanzan los ríos, lagunas o el acuífero en la época de mayor calor, ocurre naturalmente durante la primavera, pues las lluvias son escasas y la radiación solar ocasiona que el nivel del agua de ríos, lagunas y plantas se evapore en mayor cantidad.
En el estado de Oaxaca, la temporada de estiaje normalmente se presenta de 1 de febrero al 31 de mayo, lo que repercute en el desabasto del suministro de agua para consumo humano por un tiempo prolongado en algunas zonas.
Derivado de la falta de agua potable en los domicilios, se observa en varios puntos de la capital tanto de la zona norte como el centro y sur, una intensa actividad de pipas particulares de suministro.
Hasta el momento los costos por 10 mil litros de agua no han variado respecto al año pasado, dado que sigue en mil 100 pesos y una pipa de 4 mil 500 litros tiene un costo de 450 pesos.
RECOMENDACIONES
Las autoridades recomiendan a la población hacer un uso eficiente y racional del agua; además de vigilar que no existan fugas en la instalación hidráulica de la casa y en lo posible reutiliza el agua (aguas grises) para lavado de pisos, patios y uso sanitario.
Además de evitar contaminar los cuerpos de agua, ya que en la temporada de estiaje su capacidad de depuración se reduce, volviéndose un foco de infección, alerta la Conagua.











































