Por 30 años, el establecimiento en el que labora Marisol se ha dedicado a hacer piñatas y papel picado, varios de los que venden desde un local en la zona húmeda del Mercado de Abasto Margarita Maza de Juárez. Las ventas habían sido muy buenas en este tiempo, y diciembre se había posicionado como el mejor mes para vender. Sin embargo, el Covid-19 ha roto con sus expectativas.
Desde marzo y hasta ahora se ha pasado de la cancelación de fiestas a celebraciones más íntimas, sin tantos invitados como se acostumbraba en la capital. Y eso ha incidido en el negocio de las piñatas y de artículos de decoración, como en este.
“Nos ha pegado bastante duro; yo creo que es de las industrias más golpeadas en cuanto a la pandemia. No hay eventos, no hay fiestas”, cuenta Marisol desde un local que representa a la celebración misma, pero en el que procuran seguir las medidas sanitarias para evitar el contagio de Covid-19.
En este —uno de los 10 puestos de su tipo que se estima existen en esta parte del mercado— las ventas han caído hasta una quinta parte. “Ahora vendemos, quizá, el 20 por ciento de lo que se venía manejando en años anteriores”.
Pero la situación no es exclusiva de estas fechas. En los meses previos, la cancelación de eventos masivos ha hecho que sea muy poca la gente que busca artículos de decoración. Por lo general, los clientes compran para eventos pequeños o han reducido el volumen de compras.
“Los mismos clientes nos comentan que son de cinco o máximo de 10 personas, entonces lo que necesitan es mínimo”, relata al tiempo de explicar que lo que ha ayudado a sostener el negocio es la venta de globos, como si se tratara de cualquier otro regalo.
El ánimo de Marisol va de la alegría al temor, desde el cual pide y está de acuerdo con que no haya tantas posadas, aunque eso signifique una reducción de ingresos en negocios como del que es parte. Pero si las hay, espera que las familias realicen estas y otras fiestas solo con sus miembros más cercanos.
“Nosotros tenemos mucha esperanza en los eventos familiares, cenas o reuniones y ahí requieran alguna piñata o adorno. O un cumpleaños, pero chiquito”.










































