Unos 600 empresarios establecidos en el puerto de Salina Cruz, comenzaron a resentir los estragos que ha dejado la pandemia del Covid-19 durante casi ocho meses en que se registró en México, lo cual provocó el cierre momentáneo de negocios, despidos y deudas sin poder cubrir.
La industria restaurantera, hotelera, construcción y transporte, registran pérdidas por varios millones de pesos.
Gilberto Cruz, empresario restaurantero, dijo que en los meses de marzo a junio las ventas cayeron hasta en un 80 por ciento como consecuencia de la pandemia. Esto provocó que tuvieran que hacer un reajuste interno para no verse afectados.
“Tuvimos que despedir momentáneamente a dos meseros, una cocinera y el lavaplatos, en lo que se aminoraba la alerta sanitaria; aparte de reducir la compra de carne, productos lácteos, frutas y verduras que se ocupan para los diferentes platillos que el cliente solicita”, resaltó.
Asimismo, expuso que a los empleados que se quedaron se les redujo el salario hasta en un 50 por ciento, en lo que pasaba la crisis derivado de la pandemia. Pero “muchos no aceptaron y terminaron por irse o buscar otro empleo”, apuntó.
En tanto, el empresario expuso que la crisis los golpeó tan fuerte que no podían solventar los gastos para el pago de la energía eléctrica, el agua, el teléfono y sobre todo de hacienda.
Cabe destacar que la pandemia aún no termina, y muchos están a punto del colapso, por lo que dijo que este año fue uno de los peores que han pasado en la historia.











































