Entre marzo y junio, durante la emergencia sanitaria de Covid-19, Oaxaca ha perdido 13 mil 736 puestos de trabajo en el sector formal, según las estadísticas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Fue en febrero cuando la entidad alcanzó su máximo en empleos, cuyos trabajadores fueron inscritos para tener la seguridad social en este instituto. En ese mes, la cifra alcanzó los 222 mil 355 puestos de trabajo, pero al cierre de junio bajó a 208 mil 619 puestos. Abril, mayo y junio son los meses con el mayor descenso.
En cuatro meses, de marzo a junio, el contexto derivado de la emergencia sanitaria ha llevado al desempleo a un millón 113 mil 677 mexicanos. Del máximo de 20 millones 613 mil 536 puestos de trabajo contados en febrero, el país bajó a 19 millones 499 mil 859 puestos.
Con estos primeros efectos, la especialista en sociedad y territorio Noelia Ávila Delgado estima que en el país se perderán entre 15 y hasta 20 millones de empleos formales. Para Oaxaca, la entidad donde alrededor del 81 por ciento de su población económicamente activa está en el sector de la informalidad, la pérdida de puestos de trabajo viene a reforzar la advertencia de la investigadora, de que incrementará el comercio ambulante, principalmente en la capital del estado.
“Esta situación va a agravar toda la situación del país, y evidentemente en Oaxaca”, señala. “Más allá de pensar que podemos regular el comercio ambulante y que en algún momento se puede ‘liberar’ la calle la presencia del comercio ambulante. Al revés. Va a llegar el momento en que va a haber un repunte de la ocupación del espacio público para venta ambulante, no solo en Oaxaca, en todo el país”.
Para la doctora en ciencias sociales, adscrita al área “Sociedad y territorio” de la Universidad Autónoma Metropolitana, el ambulantaje se va a concentrar en las grandes ciudades, pues “es la primera válvula de escape que toda la gente que queda en situación de precariedad y de falta de empleo va a tener a la mano para sobrevivir”.
Ya sea con puestos en algún tianguis o desde la puerta de su casa para vender elotes “o lo que sea”, quienes queden en el desempleo tratarán de “paliar los golpes económicos de la pandemia”. Pero también quienes se vean afectados por la baja en la actividad turística, uno de las actividades más afectadas en este contexto de la Covid-19.
Aunque en Oaxaca se perdieron poco más de 13 mil empleos, hay otros estados como Puebla con mayores estragos, por haberse suprimido alrededor de 40 mil (al pasar de 628 mil 17 a 586 mil 976. En Quintana Roo, las afectaciones parecen ser mucho más preocupantes, pues disminuyó en más de 113 mil sus puestos de trabajo. En febrero, este último estado contaba en enero con 472 mil 299 puestos (la cifra más alta), pero en junio descendió hasta los 358 mil 969.







































