Conociendo los antecedentes del médico Alberto Vázquez San Germán, en su cuestionado papel de “líder” de la sección 7 del sindicato de trabajadores de los SSO, a nadie debería sorprender su nuevo affaire. Así como en el 2018 utilizó el supuesto apoyo de sus bases para detener una investigación en su contra por el robo de un equipo de tomografía del Hospital Civil, hoy recurre a la misma treta.
Existe una conseja popular que, como dijera el clásico, le viene como anillo al dedo: “perro que come caca, aunque le quemen el hocico”. Digo esto porque en el 2018, este mismo lidercillo se vio envuelto en escándalo similar.
Acorralado por sus malas mañas trata de desviar la atención. Hace circular comunicados en nombre de los trabajadores de su sindicato con la intención de detener la investigación judicial que ordenó el propio gobernador Alejandro Murat y ayer reiteró que las pesquisas serán hasta sus últimas consecuencias. Esto es lo que pone a temblar al cleptómano médico.
Es poco creíble que “los trabajadores” del Hospital Civil quieran ocultar y hacerse cómplices del robo. Por el contrario, la denuncia que, según me dicen, surgió de las propias filas de los sindicalistas, aviva los ánimos de muchos médicos, enfermeras y empleados que reprueban un hecho tan punible. Robar los paquetes de batas, guantes, tapabocas y caretas para médicos y enfermeras que atienden a pacientes de Coronavirus en estos momentos de emergencia sanitaria, es un hecho doblemente criminal que lleva a trabajadores del Hospital Civil a exclamar:
¡Basta! Mucho colaboraron en el saqueo que llevó al desastre del Sistema de Salud pública de Oaxaca y ahora roban hasta lo elemental para enfrentar la pandemia.
DE LARGA COLA
La insistencia de los trabajadores de ese nosocomio para que la investigación llegue “hasta sus últimas consecuencias”, se debe al larguísimo historial de la dupla Mario Félix-San Germán, eternos “líderes” del sindicato de la SSA.
Nadie mejor para destapar la cloaca del robo hormiga en el Hospital Civil que los que lo ven “con sus propios ojos”, los médicos y enfermeras. Eh aquí lo que hicieron circular profusamente en las redes sociales:
“Que feo lo que esté pasando comentan compañeros trabajadores del Hospital Civil. Desde hace tiempo sabemos del robo de medicamentos, material de curación, equipo médico. Por eso a estas horas andan los mafiosos que protege Mario Félix Pacheco y Alberto Vásquez San Germán, muy apurados devolviendo el material que se habían robado.
“Lo que debe hacer el gobernador es mandarles una auditoría. Los ladrones tienen nombre y apellido, aquí los conocemos. Hay averiguaciones previas abiertas que no avanzaron. Por eso persiste el robo hormiga de medicinas que van a dar a farmacias y negocios de los dirigentes sindicales y sus porros como el delegado de la jurisdicción sanitaria uno, Ángel Gerardo López Aguilar.
“En esta ocasión no les salió bien el robo. Ya hasta habían vendido el material sustraído. Mañosos como son, lo recuperaron a la una de la mañana del martes 14 de abril. Están metiéndolo en las ambulancias y ordenando todo para que mañana se presente la Prensa y vea todo en orden. Esto no debería existir en una institución pública, los oaxaqueños somos los peores enemigos de los oaxaqueños.
“Hay que felicitar a los compañeros que se arriesgaron bastante al denunciar el robo. Saben que nuestros “líderes” hacen rodar cabezas de los que no entran a su línea corrupta. Es momento de que el gobernador pida intervención de la Auditoría Superior de la Federación. Es condenable que se roben hasta los cubrebocas. Su botín lo venden en farmacias patito que administran nuestros “líderes”, como San Germán”.
Dicen que el robo hormiga en este hospital “es de siempre y por eso tienen tantas mañas. Es normal que de aquí salga equipos e instrumental que regresan en malas condiciones después de varios meses. Desaparecen y aparecen milagrosamente. Equipos de rayos X, de anestesia y ahora los ventiladores salen por la puerta de atrás en la madrugada y curiosamente aparecen en el hospital Betesda donde Alberto Vásquez San Germán es socio mayoritario.
“Llama la atención de que el mismo gobernador haga la denuncia. A eso se debe que todo lo robado, de forma misteriosa sea regresado por la puerta de atrás, por donde salen los cadáveres. Es la treta para que Alberto Vásquez San Germán, diga que aquí no ha pasado nada”.
Esta historia del truculento robo de equipo médico en plena pandemia, continúa.
Visítenos en: www.escaparatepolitico.com
O escríbanos a [email protected]
Twitter: @escaparate_oax
Facebook: [email protected]




































