Finalmente desapareció parte del velo de misterio alrededor de las condonaciones de impuestos realizados en la última docena de años, conociéndose, por fin, los nombres de algunos de los beneficiados con estos perdones fiscales.
Se trata de un variopinto grupo compuesto por hombres y mujeres, empresas e industrias de todo tipo, que obtuvieron esa canonjía en los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto.
Hay cifras escandalosas que muestran las ganancias que obtienen estos personajes y empresas que se acogían a las disposiciones que les permitían no cubrir los impuestos que le generaban esas estratosféricas cantidades obtenidas con el producto de su trabajo y las que no querían compartir con el gobierno.
Es cierto que en ninguno de los casos es dinero producto de ilícitos, pero por lo mismo debían pagar impuestos, aunque la mayoría de estos personajes y sus empresas se acogían a las buenas relaciones con el gobierno en turno.
Medios de comunicación como TV Azteca, OEM, El Financiero y otros más, así como equipos de futbol como Cruz Azul, Atlas, Atlante y Toluca, entre otros suman cantidades elevadas que con esos impuestos se hubiese podido generar cientos de empleos, infraestructura, etc.
Pero también aparecen artistas de la talla de los fallecidos Juan Gabriel y José José, además de Paulina Rubio, con condonaciones que dejan en claro las decenas de millones de pesos que obtienen en recompensa a su trabajo.
La lista es amplia y dependencias como la CFE, BANCOMEXT y la SEP, además de empresas de las consideradas grandes como Roche, Lala y Sabritas, son parte de este modelo funcional para el gobierno que permitía condonar a los ricos y perseguir a los pobres.
Sin embargo, llama poderosamente la atención algunos perdones que dejan tufo de sospecha, el otorgado a MONEX por más de 300 millones de pesos y el del PRD por una cantidad superior a los 200 millones de pesos.
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