La invasión al continente Abyanáhuac (América), fue una acción concertada por el poder del Vaticano y los reinos de Castilla y el Lusitano, más tarde España y Portugal. El poder económico que en el inicio surgió en “la gran Babilonia”, que pasará al Imperio Romano y de éste a “La Serenísima República de Venecia”, que después llegará a Londres vía Ámsterdam, hasta llegar a donde se encuentra actualmente, en Nueva York, por una parte, necesitaba expandir su creciente dominio del mundo conocido, y por otra parte, el Vaticano, desde inicios del siglo XV, sabía, por los jesuitas enviados a China, de la existencia, no solo de las riquezas del continente Abyanáhuac, sino lo que movió su ambición, la destrucción de la sabiduría y el milenario conocimiento que existía del otro lado del Mar Atlántico. Se ha comprobado que los chinos tenían completa y perfectamente cartografiado el globo terráqueo y que, de alguna manera, sabían de la existencia de las culturas de Abyanáhuac.
Debe de recordarse que por mil años (La Edad Media), la iglesia católica, tuvo el poder en Europa a través de someter a los pueblos a la ignorancia. Por siglos, se persiguieron y quemaron vivos a los hombres y mujeres de conocimiento de Europa, además de que se prohibieron y quemaron todos los libros, comenzando con los clásicos grecolatinos.
Para comprender desde una perspectiva más profunda y compleja la invasión, debemos concebir un magno poder económico continental, que a pesar de existir en el continenteEuroasiaticoafricano, cuatro civilizaciones ancestrales con origen autónomo, como fueron: Egipto, Mesopotamia, India y China, en el periodo de su decadencia, estas civilizaciones de alguna manera crearon una sola visión del mundo y de la vida, sustentada en el comercio y la guerra. Las varias “rutas de la seda”, porque no solo fue una sola, unieron más que físicamente a estas civilizaciones, porque se unieron en objetivos comunes que versaban sobre el poder material que proporciona la guerra y el comercio.
Por otra parte, podemos suponer que en el continente Abyanáhuac, existió una sola civilización y no dos, que partía desde Alaska hasta la Tierra del Fuego. Esta civilización no tuvo contacto en el periodo de la decadencia con las civilizaciones del continente Euroasiaticoafricano, y no sufrió las transformaciones culturales hacia el culto a la guerra y el comercio. De alguna manera, aún en su periodo postclásico, las culturas no enfocaron su proyecto civilizador en la guerra y el comercio.
Esto se puede sustentar en que, nunca existió en el continente Abyanáhuac, la moneda, la propiedad privada, se vivó en comunitarismo, democracia participativa y en un proyecto civilizador de carácter espiritual, pese a las trasgresiones que en su día hicieron por muy poco tiempo, culturas como la mexica en el Anáhuac y la inca en el Tawantinsuyu, que no tuvieron más de dos siglos de relativo poder. Educayotl AC. Descolonizar es dignificar.
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