“Si algún sentido tiene la cuarta transformación, es el pueblo organizado”. Paco Ignacio Taibo II dice que no se muerde la lengua al decir que, “cuando sea grande”, quiere ser un profesor de la Sección 22. Tan pronto suelta ésta y otras declaraciones, el público de la Alameda de León aplaude al director del Fondo de Cultura Económica, quien este fin de semana visitó Nochixtlán y la capital oaxaqueña.
Con playera negra y por momentos con cigarro en mano o un refresco de cola, el funcionario recorrió la mañana de este domingo la novena Feria del Libro Infantil y Juvenil. Accedió a selfies con cuantos le pedían una foto, también regaló libros y dirigió un mensaje a los promotores de lectura y público.
“No se trata de pedirles que protesten”, sino de pedirles que cumplan, dijo Taibo ante quienes pidió asumir la responsabilidad y el compromiso de llevar la lectura a otros mexicanos, de impulsar las ganas de leer por todos lados. También, de no frenarse ante las dificultades de la burocracias, “incluida la nuestra, compañeros”, y de “romper contra todo aquello que frene la palabra escrita a un mexicano”.
“¿Asumen la tare de llevar libertad, de llevar buen humor, de llevar aspecto crítico, de llevar libros a los que no los tienen?”, preguntó.
Fue en enero pasado cuando el Gobierno Federal presentó en Mocorito, Sinaloa, su estrategia para la promoción de la lectura en el país. Taibo recordó el momento y subrayó que esa era la primera vez que desde la Presidencia de la República se mandaba el mensaje de que el libro es un instrumento de transformación. Eso, agregó, ha permitido el despliegue de encuentros, debates, reuniones con creadores, lo mismo que una dirección desde la calle y la provincia, de visitas como las de este fin de semana.
“Pero no vinimos a Nochixtlán por accidente, vinimos a rendirle culto a nuestros muertos, son los nuestros. Este país se levanta sobre ese ejemplo, y se levanta cuando el mensaje ayer fue bien claro: antes traían balas, ahora traemos libros. Que quede claro para siempre: el viejo régimen está muerto. Ayudemos a enterrarlo, construyamos una república democrática y una república democrática es república de lectores”, apuntó el autor de Patria.









































