Convenio de acuerdo no respetado, una demanda contra su madre, seis años de amenazas, un menor de 8 años de edad afectado por los problemas que enfrentan sus padres, son algunos de los eventos que ha vivido una mujer desde hace varios años, la cual ha sido violentada por su expareja y teme que le quite a su hijo, mientras tanto el inculpado se dice que no es el responsable.
Antecedente
Sara Hernández Martínez y su hijo de 8 años de edad, han vivido en la zozobra, después que ella se separó hace seis años de su pareja de nombre Sesay O. A., por la violencia de la que era víctima: “me dejaba encerrada, me golpeaba”, asentó la mujer.
Sara conoció a su expareja cuando llegó a vivir a Santa Cruz Huatulco con su madre de nombre Sirenia, quien actualmente radica en ese destino de playa.
Separación por violencia intrafamiliar
Sara y Sesay procrearon a un hijo y cuando el menor cumplió dos años, ella decidió separarse de él por malos tratos y violencia intrafamiliar en la que vivía.
“Yo me separé del papá cuando mi hijo tenía dos años y desde allí siempre ha habido constantemente visitas al DIF, a abogados, a juzgado; el señor es huatulqueño y tiene un pasado oscuro, tiene antecedentes, pues antes vendía droga y era muy violento, a la hora que nos separamos ya no hubo ningún apoyo, nada y no me atrevía exigirle porque me amenazaba”, aseguró Sara Hernández, oriunda del Estado de México.
La mujer con licenciatura terminada, trabajaba en un hotel de cinco estrellas en el destino turístico; sin embargo, por la vida que llevaba tuvo que abandonar el trabajo y se fue a radicar a otro estado de la República y dejó a su hijo en custodia de su madre Sirenia, que en ese entonces el niño contaba con dos años de edad, debido a las amenazas que recibió de su entonces pareja si se llevaba al niño.
“Fuimos al DIF, nunca se quedó en algún arreglo, las instancias en lugar de protegernos a nosotros, siempre lo favorecieron a él”, denunció la víctima.
Firman convenio en Juzgado
El 18 de abril de 2018, Sara y Sesay firman un convenio ante un juez en Huatulco. Sara manifiestó a la autoridad que llevaría a su hijo a Aguascalientes, en donde reside y labora.
“Le demuestro (al juez) que tengo una solvencia económica y que el niño va a estar bien, le muestro la inscripción de la escuela en donde va a estudiar”, explica Sara.
Entre otros acuerdos firmados por el acusado y que “hasta el momento no ha cumplido en proveer con los gastos para la subsistencia y normal desarrollo del niño, aunque no le he exigido él no ha aportado ningún apoyo económico y mi hijo estudia en una escuela particular bilingüe”, continuó la afectada.
Actualmente, Sara Hernández vive en Aguascalientes con su hijo; ella cuenta con un trabajo estable y le da estudio a su hijo en Colegio particular bilingüe, desde hace casi dos años.
El niño ha enfrentado problemas de lenguaje, por lo que ha sido necesaria la intervención de profesionales.
En el mes de agosto del año pasado, Sesay demandó a Sirenia, madre de Sara, quien radica en Santa Cruz Huatulco, por la desaparición del menor de edad; sin embargo, el menor se encontraba estudiando en Aguascalientes, lugar de residencia y trabajo de Sara.
SE NIEGA A FIRMAR
Sara está pidiendo la colaboración de su expareja para que le permita adquirir un pasaporte para su hijo, a quien quiere premiar con llevarlo a vacacionar a Disneylandia por las buenas calificaciones obtenidas; sin embargo, a pesar que Sesay no le ha apoyado durante varios años económicamente a su hijo, el acusado se niega y a cambio de su firma le pide la cantidad de 50 mil pesos.
La madre del menor le pide a Sesay que también le firme el consentimiento para que a su hijo se le realice una intervención quirúrgica, una circuncisión, autorización que el padre también se niega a firmar.
“Al niño tratamos de darle lo mejor, porque se lo merece, le prometimos que lo íbamos a llevar a Disneylandia en agosto, todo eso viene en el convenio, pues en el documento se redacta que él tiene que aportar cierto aporte económico”, comentó Sara.
Sin embargo, cuando la mujer se llevó al menor, “él amenazó a mi mamá con demandarla por robo del menor, con el argumento que ella se lo había llevado a la fuerza, cuando yo como su mamá vine por el niño porque en eso habíamos quedado en el acuerdo”, argumentó.
Las llamadas por teléfonos de parte de Sesay continuaron: “me amenazó que no le exigiera nada, que no le pidiera dinero ni nada, porque me iba a desaparecer, porque se iba a robar al niño, infinidad de cosas”, aseguró Sara.
LE PIDE 50 MIL PESOS
Al llegar a Huatulco para sacar un pasaporte para su hijo con la autorización del padre, Sara comentó lo siguiente: “me comentó por teléfono que no me iba a dar dinero, que no me iba a firmar nada y que si quería eso, firmaría algún documento tenía que darle 50 mil pesos”.
La madre del menor ha contratado varios abogados en Santa Cruz Huatulco, que al parecer, han sido coptados por su ex pareja; uno de ellos llegó a mencionarle que el pagar la cantidad de 50 mil pesos a su expareja para que le otorgara la firma era buena opción, lo que no le pareció a Sara, que además no cuenta con el dinero.
El menor de edad necesita una cirugía de circuncisión y para ser intervenido quirúrgicamente tiene que contar con el consentimiento del padre; sin embargo él no ha permitido la operación del menor. “Esa intervención ha estada pospuesta porque el señor no quiere firmar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), me piden que él como papá me firme porque es una cirugía más grande, imagínese ni siquiera le han podido hacer la circuncisión a mi hijo por la falta de disposición e interés del señor, ya que no ha querido acceder”, expresó Sara.
BUSCA APOYO
Sara Hernández busca el apoyo de instancias gubernamentales o asociaciones civiles que apoyan a las mujeres para que intervengan en el asunto, ya que tiene miedo a que su expareja le haga algo a ella, a su madre de nombre Cirenia o a su hijo.
En la actualidad se busca empoderar a las mujeres, se busca la igualdad en género; sin embargo, algunas instancias de gobierno a las que ha acudido la afectada, no la han tomado en cuenta para proteger a ella y a su hijo.
Actualmente, para liberarse de su expareja, con quien no contrajo nupcias y solamente es el hijo quien los liga, Sara Hernández busca justicia y que le dan la guardia y custodia, así como la patria potestad del menor de casi ocho años de edad.




































