El tema de la legalidad en México depende del cristal con el que se mire, ya que las leyes tienen tantos recovecos que sólo se necesita hacer una buena interpretación y encontrar elementos para que los “presuntos delincuentes” queden en libertad con sólo pagar el daño de las malas acciones que realizaron, claro esto sin importar las consecuencias de su abuso, ya que hay un precio que es mínimo por el perjuicio que hicieron.
El sexenio de Peña Nieto, al igual que el de la mayoría de todos los presidentes, ha tenido héroes, heroínas y heridos, villanos y villanas, víctimas y victimarios, que al final estos últimos resultaron exonerados, perdonados y en el peor de los casos impunes, y es que hablar de desvíos de miles de millones de pesos, se ha vuelto tan cotidiano que hasta se ve normal en los principales cabezales de las noticias, como el caso de Elba Esther Gordillo, que al final resultó que todo el dinero que tiene es lícito, los más de mil 978 millones de pesos que tenía como fortuna, provenían de manera legal.
Sigo insistiendo que ella sería el vivo ejemplo de superación y del sueño de que ser millonario, por supuesto, sólo aplicaría a los maestros integrantes de la CNTE, porque significa que ganan muy bien, si su madre siendo una maestra rural le dejó millones, imagínense una maestra urbana cuánto podría generar, pero esto es solamente una paradoja más de nuestra realidad mexicana, en donde el pobre es cada día más pobre y la clase media sigue en picada, porque no corresponden los aumentos salariales a la inflación.
El paradójico México, o mejor dicho la manipulación que han hecho de nuestra “realidad mexicana”, ha arrojado solamente impunidad, este miércoles Javier Duarte “Javidu” se declaró culpable en una audiencia a cambio de reducir su condena, por lo que un juez lo sentenció a nueves años de prisión por lavado de dinero y asociación delictuosa, también el juez federal Fuerte Tapia autorizó el decomiso de 40 inmuebles, mismos que no están a nombre de Duarte, sin embargo señalan que usaron prestanombres, hasta aquí sigue sonando raro que uno de los exgobernadores más odiados por darle agua destilada a niños con cáncer tenga una condena minúscula, y para coronar la impartición de justicia de nuestro Poder Judicial, le impusieron la fastuosa multa de casi 59 mil pesos incluyendo en esta risible sanción una exoneración para que no reincida en la delincuencia, y el pilón sería que todavía pueden buscar reducción de la sentencia.
En este tipo de delitos no hay reparación del daño porque son de carácter formal y no generan alteración material, entonces Javidu no tiene que pagar realmente sus fechorías, aunque desviaría más de mil 600 millones de pesos por medio de empresas fantasmas, solamente tiene que seguir esperando a que le bajen su condena, quizá le pase lo mismo que al Elba Esther y termine su proceso en casa, hasta que demuestren que “todo era lícito”.
¿Qué ocurre con este México impune?, un ejemplo que hay que seguir de cerca es del Rosario Robles en el que la Auditoría Superior de la Federación detectara un desvío de mil 311 millones de pesos durante sus gestiones en Sedesol y parte de Sedatu, al final sigue este señalamiento en el tintero, también hay vinculación con el desvío de Duarte, pero Rosario sigue insistiendo que son acusaciones falsas, y ella sigue “trabajando”, a lo mejor será la siguiente Elba Esther en cuanto tome su cargo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y su cacería se complete con un proceso cómodo.
Por lo menos ya sancionaron a alguien ligado al desvío de Robles Berlanga durante su paso por Sedesol, me refiero al exvocero de Robles, Gustavo Rodríguez González, quien fue inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública, por presunto daño patrimonial como director de Comunicación Social de la Secretaría de Desarrollo Social. La inhabilitación para ejercer cargos públicos será por diez años y deberá pagar una sanción económica hasta por 210 millones 493 mil 829 pesos.
La impartición de justicia en México pareciera que se realiza aplicando el dicho popular, “según el sapo es la pedrada”, y mientras los que se hicieron millonarios con el dinero del erario, es terrible que de cada 10 personas privadas de la libertad, 6 estén esperando sentencia en las cárceles.
@fuaper



































